Ayer, en el Pleno del Congreso de los Diputados, aprobamos el Real Decreto-Ley por el que se adoptan medidas urgentes en materia de agricultura y alimentación.

Desde Unidas Podemos hemos apoyado esta propuesta, porque entendemos que es indudable que los campesinos y los ganaderos no están  recibiendo precios justos por su trabajo. Se debe corregir esta aberración para asegurar unos ingresos que permitan vivir con dignidad a quienes cuidan de nuestra tierra,  de nuestra alimentación, de nuestra biodiversidad, y de nuestro medio rural.

Este conflicto enfrenta la supervivencia de nuestro sector primario y con ello nuestra soberanía  alimentaria, con los intereses económicos  especulativos de quienes sólo ven en la alimentación una cuenta de resultados cuanto más abultada,  mejor.

Es sensato, por tanto,  que el Estado intervenga cuando un sector no se regula, y como vemos, produce injusticias. Regular la cadena de valor de la alimentación es una obligación del Estado  cuando vemos que las malas prácticas ponen en peligro la vida de mucha gente, y lleva a buena parte de  nuestros productores a la extinción.

Aquí puedes ver mi intervención completa.