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El blog de Juantxo López de Uralde

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“Si sacamos un buen resultado Sánchez no tendrá más remedio que negociar”

[Entrevista]

Juan López Uralde, cabeza de lista por Álava de Unidas Podemos

“Defendemos lo mismo en todas partes, pero quizá en Euskadi y Catalunya no se valora lo suficiente” “Le pedimos a la gente que resista;nuestro compromiso es seguir peleando por un gobierno de izquierdas” “Debemos garantizar que las innovaciones en la industria del automóvil no dejan a Álava fuera”.

 

GASTEIZEn lo personal es de suponer que para usted estas elecciones son muy diferentes, tras su salida de Equo, el partido que fundó. ¿Cree que en lo político puede afectar de alguna manera a su candidatura por Álava?

-No creo que afecte porque yo estoy donde he estado todos estos años, en Unidas Podemos. Mis razones para estar aquí son las mismas que en 2015, que en 2016 y que el 28 de abril, y son que Unidas Podemos es la fuerza que más está ejerciendo el ecologismo político. Más allá de las connotaciones personales, desde el punto de vista político creo que no va a haber diferencias.

En Euskadi no, pero en el resto de España Equo ha desembocado en Más País. ¿Qué efecto puede tener esta formación en los resultados de Unidas Podemos? El CIS no prevé un aterrizaje muy sonoro de los de Errejón.

-Nosotros respetamos su decisión, tiene el derecho legítimo de presentarse, pero sí nos preocupa que en bastantes provincias donde es evidente que no va a conseguir ningún resultado pueda dar escaños a la derecha. Lo que pedimos a la gente es que piense bien su voto. En el caso de Bizkaia, por ejemplo, la candidatura de Más País puede llevar a dar un escaño más al PP y hacer que reaparezca en Euskadi.

¿Dan por descartado un pacto entre PSOE y Unidas Podemos vista la negociación del verano y el actual discurso socialista?

-Nosotros lo que pensamos es que muchas veces las cosas no salen a la primera, y que efectivamente Sánchez tenía una hoja de ruta que consistía en intentar acabar con Unidas Podemos, pero no lo va a conseguir. Nuestro suelo se está mostrando fuerte, la gente está movilizada y más allá del resultado lo cierto es que nos mantenemos fuertes. En ese sentido, planteamos nuestra mano tendida, exactamente igual, pero para un gobierno de izquierdas, nosotros no regalamos nuestros votos, y lo que le decimos a la gente es que aguante, que resista, que no es la primera lucha que no se consigue a la primera, que tenemos mucha experiencia en luchas de largo recorrido y que por tanto nuestro compromiso es seguir peleando para conseguir ese gobierno de izquierdas, más allá de lo que quiera o no Sánchez, porque si conseguimos un buen resultado y un grupo parlamentario fuerte es posible que no le quede más remedio que negociar con nosotros.

Y el comodín de la repetición electoral es de suponer que está ya agotado.

-Esos esperamos todos, realmente está jugando con fuego, lo decimos por activa y por pasiva. Nunca quiso pactar con nosotros, quería volver a elecciones porque así se lo habían dicho sus asesores áulicos, y lo vimos muy claramente. Yo participé en la segunda fase de la negociación y en esas reuniones en ningún momento hubo voluntad por parte del PSOE de negociar nada. Lo único que querían era sondear a ver si era posible dividirnos. Nosotros dijimos que íbamos a estar en la mesa hasta el final, que íbamos a hacer lo posible por llegar a un acuerdo, pero la otra parte no querían negociar.

¿La dilación en el inicio de las negociaciones fue el primer indicio de esa falta de voluntad que usted percibió?

-Sí, la noche del 28 de abril hubo ilusión en mucha gente, pero el 26 de mayo Sánchez y sus asesores perciben debilidad en Unidas Podemos y deciden acabar con nosotros. Tardan ochenta días en empezar a negociar, y encima nos llaman socios preferentes, lo cual es falso, en ningún momento hemos sido el socio preferente del PSOE. Nunca ha habido una negociación en serio por parte del PSOE.

¿Fue un error no aceptar la oferta de julio que les hizo Sánchez?

-Seguramente no, porque no era una oferta seria, si lo hubiera sido habríamos seguido negociando en agosto y habríamos alcanzado un acuerdo rápidamente. Ese gobierno hubiera durado muy poquito, ni siquiera creo que hubiéramos llegado a los Presupuestos, con lo cual a lo mejor las elecciones en lugar de haber sido ahora habrían sido dentro de tres meses;así que igual es mejor empezar de cero e ir en serio.

Dice que el PSOE trataba de azuzarles entre ustedes. ¿Les costó a los tres partidos unificar una estrategia de cara a la negociación?

-No, dentro de Unidas Podemos no porque teníamos claro, y era un sentir común, que había que entrar en el Gobierno, poner en valor nuestros votos. Es verdad que en julio tuvimos una discusión e internamente conseguimos llegar a un acuerdo de consenso, el de la abstención, pero para seguir negociando, si no habríamos votado que no. En realidad, el error que cometimos fue pensar que la otra parte quería negociar con nosotros, cuando nunca lo quiso.

¿Les puede perjudicar la vuelta a la efervescencia en Catalunya tras la sentencia del ‘procés’ y el desprestigio de las posiciones, digamos, templadas, sobre el modelo de Estado y la territorialidad?

-Nosotros tenemos el valor de defender lo mismo en Euskadi, en Catalunya, en Sevilla y en Madrid, y esa diferencia que marca Unidas Podemos igual en Euskadi y Catalunya no se valora lo suficiente. Es muy fácil hablar de presos políticos aquí, es muy difícil hacerlo en Cádiz, pero nosotros lo hacemos. Creo que estamos haciendo educación política, y tratamos de explicar las cosas fuera el ámbito de los territorios llamados históricos. Nosotros hablamos de plurinacionalidad sin complejos y sin tapujos, y lo hacemos aquí y en otros sitios. Creo que eso es necesario, porque hay mucho cinismo en la política española y mucho doble lenguaje, decir una cosa aquí y otra allí en función de lo que la gente quiere oír. Nosotros aportamos coherencia.

¿Hasta qué punto es grave la crisis institucional y territorial en el Estado español?

-La situación es muy grave, sobre todo porque hay grandes partidos a los que no les importa tanto solucionar el tema catalán como utilizarlo como materia electoral en otros territorios. Hay partidos que han hecho de Catalunya su único tema. En estos cuatro años en que he estado en el Congreso, por ejemplo Ciudadanos pocas iniciativas ha presentado más allá de las recurrentes sobre Catalunya. y no con un interés de resolver el problema, de mejorar la convivencia, sino con el mismo interés con el que hace determinadas cosas para llamar la atención fuera de Catalunya. Y digo Ciudadanos como puedo decir el PP, por no hablar de Vox. Con esa actitud es muy difícil buscar soluciones, porque no quieren encontrarlas, quieren aprovechar la coyuntura para su propio interés.

¿A quién puede castigar más la abstención, a Sánchez o a ustedes?

-En general la abstención perjudica a la izquierda y por eso le decimos a la gente que no ha salido a la primera, pero que vamos a seguir luchando, y también hacemos un llamamiento a las personas que votaron al PSOE creyéndose las palabras de Sánchez de que iba a intentar formar un gobierno de izquierdas. Mucha gente nos votó a nosotros en 2015 y 2016, y el 28 de abril votó al PSOE por el voto útil, y creemos que ese voto debería volver y así se lo pedimos a esa gente, que vote a Unidas Podemos para garantizar ese gobierno de izquierdas.

En un principio parecía que el miedo a la ultraderecha se había matizado, pero Vox sube, y mucho, en las encuestas. ¿Existe la posibilidad de que cobren un protagonismo esencial en el Congreso?

-Muchos de los escaños que se juega Vox es en los restos con Unidas Podemos, y por eso decía que es importante que la gente reflexione sobre su voto, porque el voto útil de la izquierda en este momento es el de Unidas Podemos, puede marcar la diferencia y dejar a Vox muy lejos de sus expectativas. Si la gente se abstiene o vota opciones sin capacidad de conseguir escaño puede ocurrir que se pierdan escaños en favor de la extrema derecha por un puñado de votos.

¿Y si eso ocurre?

-Es un desastre. Dan miedo, sus mensajes, sus discursos, su falta de racionalidad, es verdaderamente grave lo que está pasando en España con Vox, y la responsabilidad es de la derecha, que le ha dado alas. La única línea roja ha sido contra Unidas Podemos, el PSOE dijo que no podemos estar en el Gobierno porque les quitamos el sueño, y mientras tanto se está permitiendo que la extrema derecha esté en muchos gobiernos regionales, municipales, y de esa manera se le está blanqueando frente a la opinión pública. Se está mandando el mensaje de que no son tan malos y eso es terrible, porque sus mensajes y sus iniciativas en el Congreso están realmente muy alejadas de la realidad y son muy franquistas, porque es un partido franquista, alejado de la sociedad actual.

Y podrían ser la llave que no fue Ciudadanos.

-Si el PP lo permite como lo está permitiendo en tantas autonomías, con carta blanca para ser sus socios, pues eso va a ocurrir, e insisto, sus políticas son peligrosas y suponen retrocesos importantes en muchos derechos conseguidos, todo lo que se ha avanzado en la democracia está en riesgo.

La ecología es por fin, uno de los grandes temas de la agenda política. ¿Tiene esperanza de que eso se traduzca en medidas concretas en relación al cambio climático o la transición ecológica?

-La sociedad se está movilizando, pero si Vox, que es un partido negacionista del cambio climático, cuando los hechos son tan irrefutables, se convierte en llave, tenemos el negacionismo aquí, lo del primo de Rajoy es una broma al lado del discurso de Vox. Yo espero que la gente se movilice, que a lo largo de esta semana se den cuenta de la importancia de que haya un grupo fuerte de Unidas Podemos que garantice una mayoría de izquierda, que deje a esta gente en el espacio del que nunca deben salir.

¿Cuáles serían ahora sus prioridades en el Congreso con respecto a Álava, esas que quedan tan soterradas en campaña?

-A mí hay una cuestión que me preocupa mucho, que puede ser un problema social importante, la capacidad de innovación de la industria automovilística, cómo garantizar que en Álava esa adaptación se produzca. Es un problema que hay que coger de frente, no podemos mirar para otro lado ni hacer como Maroto con el diésel. El tema no está ahí, sino en garantizar que las innovaciones que se están produciendo a toda velocidad en la industria del automóvil no dejen a la industria alavesa fuera. Que tenga capacidad de adaptarse, y ver qué podemos hacer desde las instituciones para asegurar que ese proceso se lleva a cabo, porque tiene una importancia socioeconómica y laboral fundamental y es una transformación global.

[Entrevista publicada en Diario de Noticias de Álava].

La burbuja inmobiliaria vuelve al litoral

Desgraciadamente no hemos aprendido nada. Una década después de la peor crisis económica y social que ha sufrido nuestra economía en los últimos tiempos, volvemos a las andadas. Los bajos tipos de interés impulsan las hipotecas, y con ellas la construcción vuelve a levantar el vuelo, y se reproduce el modelo que tuvo unas consecuencias devastadoras, cuyo resultado en términos sociales todavía estamos viviendo con salarios más bajos, condiciones laborales más duras para los trabajadores y una mayor desigualdad social que antes de que aquella burbuja estallara. Pero los síntomas están aquí: el litoral español vuelve a ser el principal escenario (aunque no el único) de esa nueva burbuja.

El repaso a los nuevos proyectos de construcción en el litoral no dejan lugar a dudas. Además, los últimos y escasos ecosistemas costeros en buen estado de conservación se ven amenazados por las nuevas urbanizaciones.

El escenario ambiental, sin embargo, ya no es el mismo que hace una década: el cambio climático se ha convertido en una auténtica amenaza para las zonas urbanizadas del litoral. La subida del nivel del mar es un hecho, y cada temporada vemos como las playas regeneradas artificialmente son arrasadas por los temporales, en un bucle interminable que se repite cada vez con mayor intensidad.

La Ley de Costas se ha quedado vieja, ya que las amenazas ahora son aún mayores, lo que dota de mayor valor protector a los ecosistemas costeros del que ya tenían: sistemas dunares, pinares costeros, praderas de posidonia oceánica, se han convertido en elementos imprescindibles para prevenir los daños que el mar causará en el litoral en un escenario de cambio climático. Sin embargo en vez de protegerlos, vuelve a sobrevolar la amenaza de su destrucción por nuevos proyectos urbanísticos.

Un rápido recorrido por nuestras costas nos puede dar una idea de la gravedad de la situación: hace sólo unos días saltaba la noticia de un proyecto de macrourbanización en la playa de Los Lances, en Tarifa. Pero es sólo uno de los muchos que están emergiendo como setas por todas partes. Pocos espacios se libran: en Chiclana, los chalés amenazan un pinar litoral. En la Costa Brava, concretamente en Girona, es un proyecto de carretera el que pone en peligro la conservación del bosque mediterráneo. Pero incluso en los lugares más urbanizados vuelve ele ladrillo: la Costa del Sol vive un nuevo boom inmobiliario, y por ejemplo en Estepona hay proyectadas mas de 3.000 nuevas viviendas.

El urbanismo desbocado ha traído grandes males a este país. Una pena que no hayamos aprendido nada.

[Artículo publicado en Ecologismo de Emergencia]

López de Uralde: «El problema del PP es que nunca ha hecho política medioambiental»

[Debate sobre medio ambiente en Lá Brújula]

El 20 de mayo, el programa La Brújula, de Onda Cero, organizó un debate de medio ambiente con los portavoces de los principales grupos parlamentarios, al que acudí en nombre de EQUO-Unidas Podemos. Aquí te dejo el debate completo.

 

“Extinction Rebellion es un movimiento ciudadano que se extiende a todo el mundo contra la destrucción del planeta“

El portavoz de EQUO Juan López Uralde analizó el surgimiento del movimiento ciudadano ‘Extinction Rebellion’ que se extiende de Londres “a todo el mundo contra la destrucción del planeta”.  “Plantean seguir movilizándose y haciendo desobediencia civil hasta que los gobiernos dejen de ocultar la gravedad de la crisis ecológica y le pongan soluciones”.

Para Uralde “quienes niegan el cambio climático no deberían obtener ni un voto y el PP está demostrando que su agenda está marcada por el negacionismo de VOX”.

Sobre las palabras del líder del PP asegurando que su partido “no va a prohibir el diésel”, Juan López Uralde dijo: “Pablo Casado está usando el diésel como una bandera escalofriante, demostrando que no le importa el medio ambiente, la salud, ni los futuros empleos”. Y calificó la medida de “absurda y cortoplacista”.

 

Entrevista completa en La Cafetera

Balance del trabajo desarrollado en 2018 en el Congreso

Hace ahora tres años que llegué al Congreso como diputado de EQUO dentro de Unidos Podemos y, aunque la legislatura está siendo compleja, el trabajo por el bien común siempre deja éxitos y satisfacciones importantes. (Como por ejemplo, votar a favor en la moción de censura con la que conseguimos echar del Gobierno a Mariano Rajoy, el Partido Popular y su corrupción).

Trabajar desde la oposición no es fácil, muy especialmente en la tarea que me ocupa. Y es que los seis años de Gobierno de Rajoy han supuesto un auténtico desastre para el medio ambiente en nuestro país, tras haber acometido una dura contrarreforma ambiental durante los años que tuvo mayoría absoluta, modificando todas las leyes de protección y mejora del medio ambiente en favor de los intereses económicos de unos pocos.

Como contrapartida, la presencia de las políticas verdes y la ecología es cada vez mayor en el Congreso, gracias a la presencia de EQUO en Unidos Podemos, que ha asumido el cambio climático y la transición energética, la defensa del medio ambiente y los derechos de los animales como prioridad en la agenda política.

Ahora tenemos un nuevo Gobierno, al que tendimos la mano para frenar la crisis ecológica que afronta nuestro país. Pero no puede haber excusas, porque el daño ha sido muy grande, y porque nos quedamos sin tiempo.

En mi balance de hace un año, definí 2017 como el año en que la acción climática ocupó el Congreso, ya que hemos conseguido que el cambio climático haya dejado de ocupar un segundo plano en la agenda política. Este año sin duda ha estado marcado por uno de los grandes problemas a los que se enfrenta nuestro planeta: la contaminación por plásticos. ¿Sabías que, cada año se estima que 8 millones de toneladas de plástico acaban en el mar? ¿Y que de seguir al ritmo actual, en 2050 habrá en los mares más plásticos que peces? ¿Y que ninguna tortuga marina del Mediterráneo ha dejado de ingerir plásticos? ¿O que el 90% de las aves marinas tienen fragmentos plásticos en sus estómago?

En cuanto al cambio climático, la conciencia de la ciudadanía no ha parado de crecer, y las advertencias de los científicos no dejan lugar a duda: estamos en la cuenta atrás, y es imprescindible mayor ambición en la lucha contra el cambio climático. Sin embargo, el avance de la extrema derecha global se está cebando con las políticas de defensa ambiental y está mermando las políticas globales para frenar el cambio climático. Afortunadamente, en el centro de Europa, los partidos verdes ya se están consolidando como alternativa progresista frente a ese avance. ¿Seguimos empujando para que esa ‘ola verde’ llegue pronto a nuestro país?

 

 

Mientras, aquí te dejo un breve repaso a algunas de las iniciativas y propuestas en las que he trabajado a lo largo de este año intenso. 

 

Registro de la Proposición de Ley de Cambio Climático y Transición Energética. Foto: Dani Gago

Tras años de retrasos y promesas incumplidas por el anterior Gobierno, desde Unidos Podemos presentamos, en el mes de julio, nuestra proposición de Ley de Cambio Climático y Transición Energética, una ley ambiciosa que contempla objetivos que van mucho más allá del mandato de la Unión Europea; transversal y que afecta a todos los sectores, y, sobre todo, una ley que es socialmente justa, desterrando la pobreza energética y apoyando modelos de transición social en las comarcas que se puedan ver afectadas por los cambios.

Además, hemos tendido la mano al Gobierno para impulsar una Ley de Cambio Climático ambiciosa en esta legislatura, en el marco del acuerdo presupuestario al que llegamos con el Gobierno.

Este año he vuelto a asistir, representando a mi grupo parlamentario, en la delegación del Congreso de los Diputados a la Cumbre del Clima de Katowice, COP24.

 

 

 

En materia energética y de seguridad nuclear… 

  • Un año después del cierre de Garoña, me preocupa lo lento que va su desmantelamiento, y que apenas haya información clara ni transparencia de lo que se está haciendo. Además, he seguido denunciado nuevas contaminaciones en este proceso.
  • Tras la sentencia del Tribunal Constitucional que por fin puso freno a los vetos del Gobierno del PP en el Congreso de los Diputados, volvimos a presentar todas nuestras leyes vetadas, entre ellas la Proposición de Ley para el Fomento del Autoconsumo y la derogación del ‘impuesto al sol’. Finalmente, el Gobierno aprobó, en octubre, un Real Decreto Ley que ponía fin a este impuesto.

Durante todo este año, desde la Comisión de Energía primero y la de Transición Ecológica ahora, me he seguido ocupando de la ponencia encargada de las relaciones con el Consejo de Seguridad Nuclear:

  • hemos propuesto una reforma del CSN para garantizar su independencia y una mayor transparencia en su funcionamiento
  • se aprobó por unanimidad el informe de actividad de 2016, que pide planificar el desmantelamiento de las nucleares, elaborar nuevo Plan de Residuos Radiactivos, resolver la cuestión del almacén centralizado de residuos (ATC), y cancelar el proyecto de mina de uranio en Retortillo. 
  • he pedido explicaciones por la presencia de lodos radiactivos en los márgenes del Jarama

En este sentido, el Gobierno se comprometió, en noviembre, a elaborar un nuevo Plan de Residuos Radiactivos, en respuesta a una pregunta que registré hace unos meses, y el CSN frenó la tramitación de los permisos de la mina de uranio de Retortillo a la espera de más información. Tras las explicaciones pedidas, el Gobierno elaborará la lista de suelos con lodos radiactivos tras la polémica del Jarama. Además, el Gobierno paralizó los trámites para la construcción del ATC, y por último, pero no por ello menos importante, logramos abordar la necesidad de un Plan de seguridad contra los ciberataques en las nucleares españolas.

 

 

¿Sabes que la Fundéu ha elegido ‘microplástico’ como la palabra del año 2018? Lo ha hecho por ser «un término que pone el acento en la toma de conciencia en torno a uno de los grandes problemas medioambientales a los que se enfrenta la humanidad». La lucha contra la contaminación por plásticos y la gestión de residuos ha sido uno de los principales ejes de mi actividad este año:

  • Denuncio el modelo de gestión de residuos del Gobierno del PP (o la ausencia de una política de residuos) tras la entrada en vigor de la prohibición por parte de China, de importar determinados residuos (fundamentalmente plásticos). Con motivo del día mundial del reciclaje, denuncio el fracaso de la política española de residuos. 
  • Tras la denuncia de EQUO, la Fiscalía de Medio Ambiente ha abierto una investigación para esclarecer las posibles causas de los numerosos incendios en las plantas de gestión de residuos.
  • Registramos una Proposición de Ley para la reducción de los plásticos de un solo uso, cuyos principales objetivos son reducir la cantidad de plástico que se pone en circulación y apostar por la reutilización y el reciclaje, llegando a una tasa del 100% en 2030

Cada minuto que el PP ha estado en el Gobierno, ha sido un lastre para el medio ambiente y la biodiversidad, y no he dejado de denunciar sus políticas de contrarreforma ambiental y, ahora, de llevar a cabo propuestas para tratar de revertir, en la medida de lo posible, el deterioro causado. En algunos casos, con éxito:

  • En la semana de la movilidad, desde Unidos Podemos proponemos una moratoria del AVE y aumentar la inversión en cercanías y media distancia
  • En la reforma de la Ley de Impacto Ambiental, hemos introducido una enmienda que obliga a que las nuevas cárceles que se construyan a partir de ahora estén obligadas a pasar el trámite de evaluación ambiental
  • Exijo más ambición al nuevo Gobierno para eliminar los combustibles fósiles  

La ciudadanía cada vez es más sensible frente a los casos de maltrato animal, y reclama cambios en nuestra legislación que acompañen esa creciente conciencia social. Por eso, los derechos de los animales son una de las tareas que me ocupa con cada vez más espacio dentro de mi grupo parlamentario:

 

Pero estos son sólo algunos ejemplos concretos de mi trabajo… son muchas más las preguntas e iniciativas que llevo a cabo en mi día a día, y que, como puedes ver, algunas de ellas tienen consecuencias concretas. 

 

Este mes de septiembre he estrenado una sección de actualidad y medio ambiente en el programa ‘La Cafetera’, de Fernando Berlín. Es todos los martes, hacia las 9.00, y te invito a unirte. Y también puedes seguir mis reflexiones y la actualidad en mi canal de Telegram y en el blog Ecologismo de Emergencia. Pero además de eso, comparto un pequeño resumen de mi actividad en los medios de comunicación. ¡Feliz 2019… en verde!

 

Resistencia verde contra Bolsonaro

Hay momentos y situaciones en los que no caben medias tintas: hay que tomar partido. Y este es el caso con Bolsonaro. Son muchas las ideas y las declaraciones de Bolsonaro que nos indignan: homofobia, apoyo a la tortura y el asesinato político, racismo, machismo… El personaje es una versión corregida y aumentada de Trump, y bajo su mandato puede llevarse por delante, también, el medio ambiente de su país. El problema, en este caso, es que la cosa no quedará ahí: de cumplir lo que ha venido anunciando, se llevará por delante el futuro de todos, y cualquier posibilidad de la humanidad de escapar de la acuciante crisis ecológica.

Muchas de sus declaraciones públicas puede que se queden en eso, en simples intenciones, sin ir más allá. De hecho, ya hace semanas que ha empezado a recular, aunque sólo por motivos electorales, en algunas de sus opiniones que más escándalo han provocado en la comunidad internacional. Pero con la ecología eso ya no es suficiente: la destrucción del Amazonas se va a acelerar de forma galopante poniendo en riesgo el ya más que frágil equilibrio climático global. No podemos olvidar que el bosque amazónico es clave en la absorción de CO2 y su desaparición. Su simple reducción sería desastrosa. Bolsonaro quiere “liberalizar” la Amazonia, es decir, abrirla a su total destrucción. Para ello no requiere de una gran acción gubernamental, al contrario, le basta con la presión de la agroindustria para eliminar la protección ambiental. Una presión que ya es brutal: cada año cuesta vidas a funcionarios, activistas e indígenas. Cuando el estado de Brasil decida abandonarlos a su suerte la situación se va a desbocar: nadie va a parar el fuego, las pistas, las talas, y los asesinatos.

No hace falta que Bolsonaro lleve adelante las medidas que ha anunciado – eliminación del ministerio de Medio Ambiente, y de las agencias que defienden a los indígenas y sus tierras – para que la destrucción ecológica se multiplique. Basta que haya llegado al poder, y la señal ya está dada. Sus colaboradores en los Estados amazónicos son los mismos que están destruyendo la selva todos los días. Su futuro Ministro de Agricultura (que se ocupará de lo que quede del medio ambiente) Nathan García, es dueño de propiedades y Mato Grosso donde cultiva soja, algodón maíz, y es presidente de la Unión Democrática Ruralista, y defiende, al igual que Bolsonaro, la salida de Brasil del Acuerdo de París contra el cambio climático. Ellos serán quienes, en teoría, ahora deberían hacer cumplir las leyes que protegen la selva y a sus habitantes. El zorro y las gallinas. No hay duda de lo que va a ocurrir.

Con ellos hay que dar por seguro que seguirán adelante los grandes proyectos de infraestructuras como la presa de Belo Monte, carreteras en la selva y como los males nunca vienen solos, también se completará la construcción de la central nuclear de Angra3.

No merece la pena profundizar mucho más. Bolsonaro trae de la mano la destrucción ecológica del pulmón del Planeta, y con ello el agravamiento del cambio climático. En un momento en que los científicos del IPCC de Naciones Unidas han levantado la voz de alarma y advertido de la urgencia de tomar medidas para salvar el clima, el mundo no se puede permitir este desastre. Hay que frenarlo. Ya sabemos que son muchos quienes en Brasil van a resistir las políticas y decisiones de Bolsonaro. Deben contar con todo nuestro apoyo.

 

(Artículo publicado en Ecologismo de Emergencia)

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