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El blog de Juantxo López de Uralde

Etiqueta: ecologismo

“Duele que se hable más de lazos amarillos que de la desertificación”

[Entrevista en Cuarto Poder, por Sato Díaz]

 

  • Entrevista con el diputado de Equo
  • Candidato de Unidas Podemos por Araba

El pasado 26 de marzo se conmemoraba el Día Internacional del Clima. Unos días atrás, decenas de miles de estudiantes llenaban las calles de decenas de ciudades en el Estado español protestando por la ausencia de políticas efectivas contra el cambio climático. Los termómetros han marcado las temperaturas más altas durante este invierno en años. La múltiple campaña electoral, sin embargo, parece que recorre otros senderos discursivos.

El diputado de Equo, Juan López de Uralde (Donosti, 1963), recibe a cuartopoder.es en su despacho en el Congreso de los Diputados. La planta 3 Bis, que durante la convulsa legislatura pasada acogía al Grupo Confederal de Unidos Podemos-En Comú Podem-En Marea, está vacía y destartalada. La legislatura llegaba a su fin repentinamente, después de llevar varios meses coleando. La campaña electoral, que, en realidad, todavía no ha empezado, abre portadas y telediarios con nombres propios y cruces de acusaciones. Equo volverá a repetir en la confluencia con Podemos e IU, a pesar del poco entusiasmo que sus bases demostraron en la consulta interna. López de Uralde será el candidato de la coalición por Araba.

– Escribía recientemente un artículo en el periódico Público en el que daba la pasada legislatura por perdida en materia medioambiental. 

“El Consejo de Ministros aprobó el anteproyecto de cambio climático con las elecciones convocadas”

– En términos medioambientales, la legislatura comenzó francamente mal con el PP modificando la ley de biodiversidad a la baja y culminando con la contrarreforma medioambiental de Rajoy. Esta contrarreforma modificó una serie de leyes medioambientales con el objetivo de beneficiar al poder económico, siempre. Como ejemplo, la ley de la caza. Por otro lado, en esta legislatura se tendría que haber aprobado la ley de cambio climático, pero el PP no la llegó ni a registrar mientras fue gobierno, la presentó a la semana siguiente. El PSOE, igual, esperó a que estuvieran convocadas las elecciones para que el Consejo de Ministros aprobara su anteproyecto de ley de cambio climático.

Se ha perdido una oportunidad, aunque se ha hecho un buen trabajo en la Comisión de Cambio Climático. Ha habido más de 30 comparecencias y existía un consenso suficiente como para aprobarla. En este sentido es en el que se ha perdido una gran oportunidad y, además, vamos muy tarde en este tema.

– ¿Qué elementos de mayor relevancia deberían entrar en esa ley de cambio climático?

– Es una ley muy importante, abarca cambio climático y transición energética. Debe diseñar el paso de modelo de combustibles fósiles y nuclear hacia un modelo limpio y de energías renovables. El debate tiene que ser muy potente, pues hay posiciones, ahora mismo, encontradas. Los aspectos fundamentales los planteamos en cuatro ejes. Por un lado, un plan de eficiencia energética, que aborde la necesidad de mejorar los edificios en términos energéticos, que sería un motor de generación de empleo y una herramienta contra la pobreza energética.

En segundo lugar, un plan de energías renovables que vaya destinado a que toda nuestra energía sea producida por fuentes renovables. El tercer eje sería el cambio en los modos de transporte, un nuevo sistema de movilidad. Por último, que esta transición sea justa, que no haya sectores vulnerables por este cambio de modelo.

– Podemos ha ido haciendo propuestas programáticas semanalmente. Entre ellas, presentaban elHorizonte Verde y medidas para evitar que el agua sea un negocio privado. ¿Esas medidas estaban presentadas en consenso con Equo? ¿Qué más novedades verdes encontraremos en el programa?

– Buena parte de lo que encontraremos en el programa tiene que ver con el trabajo desarrollado esta legislatura. El trabajo en común que hemos desarrollado durante este tiempo ha sido muy interesante, nos hemos encontrado dos culturas distintas, una que pone más énfasis en lo social y los derechos de los trabajadores y la nuestra, ecologista. En ese debate, hemos llegado a consensos. De esos consensos, ha salido el documento Horizonte Verde y otras propuestas que iremos presentando, como sobre los derechos de los animales. Las coincidencias han sido mayoritarias.

– Habla de los derechos animales. El PACMA es un partido extraparlamentario que se quedó a las puertas de entrar en el Congreso. ¿Qué relación tiene Equo con el PACMA y cómo augura que será en el futuro?

“El PACMA ha decidido plantearse como enemigo de Unidas Podemos”

– Nosotros hemos trabajado mucho el tema durante esta legislatura. Por ejemplo, hemos conseguido avances cuando se ratificó el convenio europeo con el tema del corte de rabo y orejas de los perros, que paramos estas excepciones. También hemos planteado la modificación del Código Penal para que se sancione el maltrato a animales salvajes, que ahora no está contemplado. De hecho, los cazadores me acusan de haber presentado iniciativas críticas con ellos.

El PACMA ha optado por una vía respetable pero, desde mi punto de vista, equivocada. Han decidido dar su batalla en solitario y eso les lleva a plantearse como enemigo de Unidas Podemos. Ellos sabrán a qué electorado se dirigen, creo que es un voto que se pierde y que el trabajo útil para la defensa de los derechos de los animales lo hacemos desde Unidas Podemos.

– Hace unas semanas, miles de estudiantes tomaron las calles exigiendo medidas políticas contra el cambio climático. ¿Qué valoración hace de este movimiento?

– Le veo mucho recorrido a este movimiento porque el cambio climático no se va, se queda. En la medida en que los jóvenes están despertando y levantándose, cada vez será mayor esta protesta. Es una muy buena noticia, tienen razón, el planeta que les estamos dejando está hecho una mierda y la política no está haciendo nada contra el cambio climático. Las emisiones globales, a pesar de los acuerdos internacionales, han seguido aumentando. Es como si, con estas movilizaciones, el sistema inmunitario de la humanidad se hubiera despertado y está empezando a defenderse.

– Durante todos los actos de precampaña de Unidas Podemos, vemos cómo se intentan situar como socio del PSOE de un futuro gobierno. ¿Cree que el PSOE tiene voluntad clara de llevar a cabo medidas ecologistas?

“La presencia de Unidas Podemos en el gobierno es garantía de políticas ecologistas”

– El PSOE en esto, como en muchas otras cosas, tiene buenos programas pero su acción deja mucho que desear. Es un partido que se deja mucho influir por el lobby empresarial. Lo vimos cuando plantearon que hay que eliminar los coches de combustibles en 2040 y cuando la patronal del automóvil llama a callar, se callan.

La presencia de Unidas Podemos en el gobierno es garantía de políticas ecologistas, el PSOE solo no lo va a hacer y con Ciudadanos, menos. Es imprescindible que estemos ahí.

– Es imprescindible la educación e información en este tema. ¿Qué papel juegan los medios de comunicación en la sensibilización sobre el problema del cambio climático?

“La Península Ibérica se está secando y muriendo”

– No le han dado la importancia que tiene. Ya en 1992, la Cumbre de Río de Janeiro decide que hay que hacer un convenio marco para combatir al cambio climático. En todo este tiempo, hemos tenido altibajos en la cobertura mediática. En el año 2009, cuando la Cumbre de Copenhague, fue un año en el que se habló de cambio climático.

Realmente, se presta demasiada atención a cosas marginales, como los lazos amarillos, y la Península Ibérica se está secando y muriendo y no se habla de ello. Esta legislatura hemos presentado iniciativas interesantes en este sentido, pero no eran noticia por el tema de Catalunya. Duele que se hable más de lazos amarillos que de la desertificación, del cambio climático y nuestras vulnerabilidades al mismo.

– Esta semana, Podemos pedía que los bancos no puedan ser accionistas de los medios de comunicación. ¿Cómo valora esta propuesta?

“Es utópico que los medios no sean de los bancos”

– Equo fue el primer partido que decidió que no recibiría créditos para financiar nuestras campañas. La gente que venía de la política pensaba que era un suicidio. Es necesario que los medios sean independientes, pero creo que es utópico que los bancos no sean, en parte, de los bancos. Está bien plantearlo.

– En el acto del pasado sábado, en el regreso de Pablo Iglesias tras la baja por paternidad, este se refirió a que los diputados tienen menos poder que los dueños de las grandes empresas o medios de comunicación. ¿Hasta dónde puede llegar un diputado? 

– Creo que no desveló ningún secreto. Dicen que vuelve el Iglesias más radical, pero a mí no me parece radical eso que dijo. Que en España hay gente que no se presenta a las elecciones pero manda más que los que nos presentamos es evidente. Nosotros tratamos de recuperar el control del poder por parte de los ciudadanos. Los partidos tradicionales se habían convertido en meros portavoces del poder económico. Iglesias dijo que hemos cometido errores, pero que nunca nos hemos equivocado de lado. Siempre hemos estado del lado de la gente y movimientos sociales, en contra de todos los lobbies, por eso nos tienen tantas ganas.

– Hace unos días, las bases de Equo votaban el acuerdo de confluencia con Podemos e IU. Hubo poco entusiasmo, un 52% a favor, un 44% en contra y 4% de abstenciones. ¿Qué análisis hace?

“El caso de Errejón nos ha perjudicado”

– Hay varios factores. La posición de Equo es mayoritariamente favorable a las confluencias, la prueba es que en casi todos los territorios vamos en confluencia. Creo que el caso de Errejón nos ha perjudicado porque nuestra organización en Madrid decidió confluir con él. En la mayoría favorable a la confluencia se produce una división y, luego, hay un sector pequeño que quiere ir en solitario.

Lo de ir en solitario ya lo vimos en 2011, la dificultad que el voto verde tiene en España. Además, creo que es el momento de sumar y de ir unidos para parar a la derecha y la extrema derecha. He visto la efectividad que supone estar en un grupo de 70 frente a tener un diputado. Por otro lado, creo que el acuerdo es peor que el que tuvimos en 2015 y eso también pesa.

– ¿Por qué es un acuerdo peor y lo han aceptado?

– Creo que la realidad es que hay unas expectativas peores, ojalá me equivoque, y todos tenemos que ceder. Las perspectivas son de un grupo más reducido. Habrá menos plazas para Equo, pero también para el resto de los socios de la coalición. No entender eso es no querer entender que confluir es ceder.

– ¿Hará campaña para Manuela Carmena, a pesar de estar en Unidas Podemos y ella en Más Madrid?

– Todos debemos trabajar para que Carmena revalide la Alcaldía. Ha sido una buena alcaldesa, se han iniciado muchos proyectos de cambio, alguno de ellos liderados por Equo, como Madrid Central y otras iniciativas en movilidad. Espero que seamos capaces de ponernos de acuerdo, sobre todo, porque las encuestas son claras de que está la cosa difícil.

– Se habla mucho del New Green Deal de la congresista norteamericana Alexandria Ocasio-Cortez. ¿Cómo la valora?

“Ocasio-Cortez está de moda, pero venimos hablando de esto mucho”

– No es nueva esta medida. Es una propuesta que viene de los verdes europeos y que Equo la hizo propia cuando nació. Reflexiono mucho sobre la ola verde y por qué no hay un partido mayoritario verde en España. Yo pienso que porque los medios no nos dieron ningún tratamiento relevante cuando nacimos. No teníamos repercusión mediática. Tampoco tuvimos apoyo económico. En las elecciones de 2014, tuvimos un eurodiputado con Primavera Europea con un presupuesto de 80.000 euros.

Si en 2011 hubiéramos tenido mayor apoyo, habría un partido verde mayor en España. La desigualdad de la fuerza con la que trabajamos es inmensa. Nos enfrentamos a fuerzas políticas que tienen unos flujos de dinero increíbles. Ocasio-Cortez está de moda, pero venimos hablando de esto mucho tiempo.

– ¿Por qué se da esa diferencia entre el gran apoyo a los verdes en el centro y norte de Europa con respecto al sur?

– Seguramente, en el momento en el que surgimos, 2011, era el ojo del huracán de la crisis económica. El momento no nos ayudó, la gente no pensaba en valores inmateriales sino en si habría empleo, si habría que emigrar… De repente, surge un partido verde que hablaba de cuestiones que no estaban en el centro del debate.

Por eso, optamos por esta estrategia: formar parte de un espacio más amplio y que este sea el espacio verde. El mestizaje está bien, sirve para que quienes nos acompañan en este viaje asuman nuestros planteamientos, estamos ganando mucho espacio. Las cosas han ido como han ido y estamos aquí y es falso decir que en España no hay un partido verde.

(Entrevista publicada en Cuartopoder.es)

«La lucha ecologista tiene un nombre: Unidas Podemos»

El sábado pasado 23 de marzo arrancamos, con mucha energía, la precampaña electoral, en el acto de regreso de Pablo Iglesias. Acompañados por las y los principales portavoces y candidatas de Unidas Podemos, de todas las confluencias, representantes de la sociedad civil y con una Plaza Reina Sofía abarrotada, comprobamos que tanto trabajo, tanto esfuerzo y tantos momentos difíciles tienen recompensa: el calor de tanta gente que, de manera anónima y sin esperar nada a cambio, sigue saliendo a acompañarnos y a arroparnos como el primer día.

Por eso, más que nunca, ante un panorama político ensombrecido por la radicalización de las tres derechas, y ante la gravedad de la crisis ecológica que tenemos ante nuestros ojos, estamos unidas para afrontar tantos retos que tenemos por delante.

Recuerda: el 28 de abril, sal a votar, para que no nos roben el futuro ni el del planeta. Y no te olvides: la lucha ecologista, la lucha contra el cambio climático y por la defensa de los derechos de los animales tiene un nombre, Unidas Podemos.

 

Caza, toros y caspa en las elecciones andaluzas

Que Vox haga bandera de la caza y de los toros demuestra hasta qué punto estamos ante la misma vieja extrema derecha de siempre, que se resiste a la España que quiere cambiar en todos sus ámbitos y reniega del maltrato animal. La España que defiende una nueva relación con la Naturaleza, y el respeto a los seres vivos con los que convivimos ya ha dictado su sentencia respecto a esta nueva versión política del casticismo tradicionalista de Abascal: son la misma caspa de siempre.

No hay nada de nuevo en apoyarse en las federaciones de caza para promover una candidatura electoral, ni hacerse fuerte tras la imagen de algún torero. El bipartidismo lo lleva haciendo desde hace décadas, y Ciudadanos tampoco le hace ascos. La derecha tiene claro que para mantener su control del mundo rural, este modelo que se autorepresenta en caza, y toro, esconde en realidad un mundo rural dominado por la agricultura industrial. Un modelo que está al mismo tiempo vaciando los pueblos, y ha convertido grandes zonas de la España rural en la España vacía. Ese modelo de España vacía en manos de caciques que puedan disponer del territorio para instalar macrogranjas de cerdos – que ahora podemos exportar también a China – o para dar vía libre a la minería, es el que hoy domina el mundo rural. Y también su voto, con el importante impacto del mismo en el sistema electoral español. Así que todo esfuerzo es poco para impedir que nada cambie.

Pero tanto la caza como los toros son dos actividades en franca decadencia. No se trata ya de la presión de los movimientos animalistas, que pretenden la abolición de estas actividades, como que los españoles les han dado la espalda, y por tanto ya decaen por sí mismas. Las encuestas son contundentes, y cada vez menos gente disfruta de las corridas de toros. El número de cazadores se reduce también año tras año. Parece contradictorio que una fuerza política que se pretende emergente base parte de su apoyo en actividades que decaen de forma tan plausible. Pero es que la caza y los toros representan muy bien los valores de esa España que VOX dice defender, y que en realidad ya defienden PP y Cs, y en gran medida también el PSOE.

Hace unos meses se preguntaba Theo Oberhuber en estas mismas páginas ¿contra qué protestan los cazadores? Él mismo se respondía que aquellas manifestaciones eran un grito de angustia ate el creciente rechazo social que la caza produce entre la gente. En el medio plazo que tanto el mundo de la caza como el de los toros han cometido otro grave error, al identificarse tan claramente con lo que representa la extrema derecha de VOX, apoyando sus candidaturas. Allá ellos. A muchos no nos sorprende.

Los toros y la caza están en franca decadencia, porque la gente les ha dado la espalda. Nuevos valores que tienen en consideración al resto de seres vivos y a la Naturaleza representan mejor la España del siglo XXI. Así que nada nuevo aporta la posición de VOX.

(Artículo publicado en Ecologismo de Emergencia)

Resistencia verde contra Bolsonaro

Hay momentos y situaciones en los que no caben medias tintas: hay que tomar partido. Y este es el caso con Bolsonaro. Son muchas las ideas y las declaraciones de Bolsonaro que nos indignan: homofobia, apoyo a la tortura y el asesinato político, racismo, machismo… El personaje es una versión corregida y aumentada de Trump, y bajo su mandato puede llevarse por delante, también, el medio ambiente de su país. El problema, en este caso, es que la cosa no quedará ahí: de cumplir lo que ha venido anunciando, se llevará por delante el futuro de todos, y cualquier posibilidad de la humanidad de escapar de la acuciante crisis ecológica.

Muchas de sus declaraciones públicas puede que se queden en eso, en simples intenciones, sin ir más allá. De hecho, ya hace semanas que ha empezado a recular, aunque sólo por motivos electorales, en algunas de sus opiniones que más escándalo han provocado en la comunidad internacional. Pero con la ecología eso ya no es suficiente: la destrucción del Amazonas se va a acelerar de forma galopante poniendo en riesgo el ya más que frágil equilibrio climático global. No podemos olvidar que el bosque amazónico es clave en la absorción de CO2 y su desaparición. Su simple reducción sería desastrosa. Bolsonaro quiere “liberalizar” la Amazonia, es decir, abrirla a su total destrucción. Para ello no requiere de una gran acción gubernamental, al contrario, le basta con la presión de la agroindustria para eliminar la protección ambiental. Una presión que ya es brutal: cada año cuesta vidas a funcionarios, activistas e indígenas. Cuando el estado de Brasil decida abandonarlos a su suerte la situación se va a desbocar: nadie va a parar el fuego, las pistas, las talas, y los asesinatos.

No hace falta que Bolsonaro lleve adelante las medidas que ha anunciado – eliminación del ministerio de Medio Ambiente, y de las agencias que defienden a los indígenas y sus tierras – para que la destrucción ecológica se multiplique. Basta que haya llegado al poder, y la señal ya está dada. Sus colaboradores en los Estados amazónicos son los mismos que están destruyendo la selva todos los días. Su futuro Ministro de Agricultura (que se ocupará de lo que quede del medio ambiente) Nathan García, es dueño de propiedades y Mato Grosso donde cultiva soja, algodón maíz, y es presidente de la Unión Democrática Ruralista, y defiende, al igual que Bolsonaro, la salida de Brasil del Acuerdo de París contra el cambio climático. Ellos serán quienes, en teoría, ahora deberían hacer cumplir las leyes que protegen la selva y a sus habitantes. El zorro y las gallinas. No hay duda de lo que va a ocurrir.

Con ellos hay que dar por seguro que seguirán adelante los grandes proyectos de infraestructuras como la presa de Belo Monte, carreteras en la selva y como los males nunca vienen solos, también se completará la construcción de la central nuclear de Angra3.

No merece la pena profundizar mucho más. Bolsonaro trae de la mano la destrucción ecológica del pulmón del Planeta, y con ello el agravamiento del cambio climático. En un momento en que los científicos del IPCC de Naciones Unidas han levantado la voz de alarma y advertido de la urgencia de tomar medidas para salvar el clima, el mundo no se puede permitir este desastre. Hay que frenarlo. Ya sabemos que son muchos quienes en Brasil van a resistir las políticas y decisiones de Bolsonaro. Deben contar con todo nuestro apoyo.

 

(Artículo publicado en Ecologismo de Emergencia)

Europa está ardiendo

Si alguna persona ha tenido o aún tiene alguna duda de lo grave que es la amenaza  del cambio climático, ahora es tiempo de dejar atrás cualquier titubeo. En este fin de semana se están esperando temperaturas en torno a los 45 grados en España y en Portugal. Si los pronósticos son ciertos, y eso parece, los registros se van a superar. Los expertos están advirtiendo que las consecuencias podrían ser letales: hospitales superpoblados, cortes de energía y el asfalto  derritiéndose – literalmente – lo cual tiene consecuencias sobre el transporte… y sobre quienes trabajan a pie de calle.

En este momento los registros de calor están superando todos los récords alrededor de Europa. En Holanda el registro del día más caluroso se excedió por dos grados a finales de julio. Esto tiene el mismo impacto, en términos de salud humana que si un atleta fuese a saltar tres metros en saltos de altura. El calor extremo también ha afectado a Canadá, Estados Unidos, Escocia, Irak, Omán, Pakistán, Armenia y Siberia. En Grecia al menos 60 personas han muerto por el calor extremo a finales de julio.

En Suecia, los incendios más grandes registrados en fechas recientes están siendo devastadores este  verano. Gran parte de las cosechas han sido destruidas. Los hospitales han cancelado operaciones como resultado del calor, y los abedules ya están dejando caer sus hojas en julio.

Los incendios y el calor extremo han mostrado la importancia de la cooperación internacional. En los bosques suecos, aviones contra incendio provenientes de Portugal han ayudado a extinguirlos, en conjunto con bomberos de Polonia, Alemania y de otros países. Este tipo de cooperación va a ser más necesaria en el futuro. El cambio climático es la amenaza de seguridad más grande en el mundo. Tenemos que dejar de considerar que el clima es  un asunto menor, separado de otras políticas: tenemos empezar a ver que toda Europa está bajo una nueva situación. La amenaza del clima es fundamental y está afectando todas las partes de nuestra sociedad: El suministro de alimentos, el acceso al agua, la salud de los humanos. Son amenazas comunes y sólo en común podremos hacerles frente de manera eficaz.

Este desafío es la causa principal en la que (y por la que) el movimiento verde se ha formado. Consideramos que hay que actuar, fundamentalmente, en dos sentidos.

Primero, tenemos que actuar enérgicamente para reducir las emisiones y bajar la temperatura de nuestro planeta. Si lo que estamos viviendo este verano es el resultado del aumento de la temperatura de un solo grado, entonces no queremos saber qué pasaría con un aumento de cuatro o cinco grados. Tenemos que reemplazar la energía fósil por energía renovable, desarrollar una infraestructura sostenible y ponerle un precio a las emisiones, que hacen a la alternativa ecológica, pagar siempre.

Segundo, los países de Europa tenemos, solos y en conjunto, que asegurar a nuestras sociedades frente al cambio climático y tenemos que ser capaces de proteger la vida y el medio ambiente. Nuestras sociedades tienen que ser capaces de manejar un clima cambiante, con más desastres naturales, sequías, inundaciones y donde, en muchos casos, la producción de alimentos se hace más complicada. Los países de Europa tienen un desafío en la tierra, en el aire y en el mar.

El movimiento verde lleva alertando de este asunto durante décadas, mientras otros partidos, aún adormilados, recientemente están empezando a darse cuenta de que “algo está pasando”. Por eso es obvio que la política verde es necesaria para manejar los riesgos y amenazas que los cambios del clima y sus consecuencias significan para las personas y el medio ambiente.

En nuestros países, España y Suecia, hay movimientos extremistas que en los últimos han ganado su altavoz por  medio de una división irreal en la sociedad. Es obvio que estos movimientos no tienen la respuesta a la amenaza tan grave -y real-  que estamos viendo en este tiempo.

Ahora es necesaria una política basada en la cooperación y no en la división. El mundo necesita una Europa fuerte que tome el liderazgo climático y que muestre el camino hacia un mundo más sostenible.

Los verdes queremos trabajar para tener una sociedad europea sostenible y segura, con la capacidad fortalecida para proteger el medio ambiente, el campo, las ciudades, el bienestar y la vida de las personas. Se trata por ejemplo de una política de infraestructuras sólida,  de acceso al agua, el suministro de alimentos y de energía, pero también es importante proteger nuestra democracia, la confianza mutua entre personas y entre los países a lo largo de Europa para recuperar el liderazgo climático.

Los verdes hemos trabajado por esto durante mucho tiempo. Ahora nuestro movimiento político es más importante que nunca. El clima no puede esperar.

 

(Artículo publicado en Ecologismo de Emergencia, junto con Isabella Lovin)

El Planeta de los Estúpidos

El próximo miércoles día 10 de noviembre llega a las librerías el libro El Planeta de los Estúpidos. Comencé a escribirlo en la misma prisión de Copenhague en la que pasé 21 días después de mi detención tras una protesta por el fracaso de la Cumbre del Clima.
Como suele ocurrir cuando empiezas a escribir, las ideas te van fluyendo de manera libre, y lo que iba a ser una historia sobre la Cumbre de Copenhague se acabó convirtiendo en un repaso a las razones que llevan me llevaron desde muy joven al activismo ambiental.
Aunque empieza el libro narrando la acción de Copenhague, lo cierto es que poco a poco se va abriendo hacia muchas otras cuestiones que afectan a nuestra tierra, y navego por las consecuencias de la pérdida de especies o el drama del cambio climático, siempre desde mi propia experiencia personal y trufando cada cuestión con visiones propias sobre la misma.
Este libro no es una guía más de los problemas del Planeta. Sobre eso ya hay mucho escrito. Tampoco es un libro de autoayuda para sedientos de ideas para hacer la vida más ecológica. Se trata del recorrido personal e intrasferible de un activista ecologista, y sus reflexiones en la lucha por la defensa de nuestro entorno tan amenazado.