Miles de jóvenes se están manifestando en toda Europa contra el cambio climático, y sus mensajes buscan una reacción urgente de los políticos: los datos son demoledores, los impactos del cambio climático nos indican una realidad cada vez más catastrófica… y no podemos permanecer impasibles.

En España, un país especialmente vulnerable, se había creado un contexto político y social favorable para, por fin, aprobar la prometida y esperada ley de cambio climático y transición energética. Sin embargo, ha vuelto a suceder, y la legislatura se va a acabar con los deberes por hacer. El Gobierno ha dejado pasar una oportunidad única.

Por eso he presentado una interpelación urgente para evidenciar este fracaso. No podemos permitirnos seguir perdiendo el tiempo.