Ayer el Congreso aprobó nuestra Proposición No de Ley para impulsar la puesta en marcha de sistemas complementarios al actual SIG (Sistema Integrado de Gestión), como el sistema de depósito y devolución y retorno de envases (SDDR) que hoy está ya vigente en más de 40 países y regiones del mundo, entre ellos los más avanzados económica, social y medioambientalmente. Lo hizo, por cierto, con el voto en contra del PP y de Ciudadanos.

Las basuras siguen siendo un problema sin resolver y su vertido sigue generando un impacto ambiental de primer orden: Desde el plástico que contamina el Ártico, a los humos de las incineradoras. La política de residuos no avanza y cada vez estamos más Inundados de basuras; por eso necesita innovarse para alcanzar mayor eficacia.

Frente al SIG, en el que los envasadores de los productos financian la recogida de los envases mediante convenios con los municipios, el SDDR es el comprador quien paga una parte en concepto de depósito, que recupera al devolver el envase. El SDDR permitirá complementar y mejorar los resultados que el actual modelo SIG presenta en reutilización y el reciclaje, y al mismo tiempo evitan la contaminación y la suciedad en el entorno, muy especialmente en el mar, donde los envases contaminan de manera grave e irreversible.
Este sistema, además consigue una mayor sensibilización de la población y a los agentes comerciales y económicos, para contribuir a los objetivos de prevención de la contaminación, evitar el agotamiento de recursos y luchar contra el cambio climático, potenciando una distribución y un consumo responsables.

Comunidades como la Comunitat Valenciana ya están impulsando este sistema en España a través de la Secretaría de medioambiente y cambio climático .

Con esta propuesta queremos que el Gobierno impulse el sistema de devolución de envases en todo el país para avanzar hacia el modelo circular del que ahora mismo estamos tan alejados. Es un paso más en la necesaria transición hacia la economía circular: las ventajas del SDDR se extienden también a la reducción de CO2 y a la creación de empleo verde.

Falta avanzar en alternativas para evitar que cada día acaben, en vertederos o incineradoras, 28 millones de envases. Por ello instamos al Gobierno a adoptar medidas que, como esta, suban el porcentaje de reutilización, reciclaje y valorización de los residuos: del 35% actual hasta al menos el 85% como ocurre en otros países europeos.

Según Ecomebes, en 2016 los españoles reciclamos el 76% de los envases destinados al contenedor amarillo (envases plásticos, briks y latas) y al azul (papel y cartón). Pero Ecoembes no es el único organismo que cuantifica el reciclaje en España. La Comisión Europea, en su última publicación señala que solo reciclamos el 31% de nuestra basura en 2014, quedando por debajo de la media de la UE, del 44%. Hace falta mejorar mucho si de verdad queremos empezar a resolver el problema que generan los residuos. Y el SDDR es una herramienta para ello.

Una de las alternativas al SIG es el Sistema de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR). Una forma de reciclaje destinada únicamente a los envases de bebidas, en el que todos los agentes implicados (productores, comercios, consumidores, operadoras y Administración Pública) son participes.

Su funcionamiento es sencillo, se le asocia un valor añadido a cada envase producido, de tal manera que cada ciudadano que devuelva una botella o lata a cualquier comercio se le reembolsa el sobrecoste. De esta forma se premia a las personas que reciclan, siguiendo el principio de la UE: “quien contamina, paga”. Los comercios y operadoras reciben una bonificación en compensación por sus tareas de recogida, almacenamiento y entrega de envases.

El SDDR está en funcionamiento desde hace años en países europeos como Noruega, Finlandia, Alemania o Suecia, alcanzando tasas de devolución de botellas y latas de entre el 80% y el 95%.
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