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El blog de Juantxo López de Uralde

Claves de la despreocupación ecológica

Después de mucho dar vueltas a las contradictorias encuestas sobre la (falta de) preocupación de los españoles por el medio ambiente, y de escribir varios posts en las redes sociales para escuchar los comentarios del personal, estoy en disposición de ofrecer mis propias, y personales conclusiones sobre el particular.

La primera encuesta a tener en consideración es el Eurobarómetro. Esta encuesta europea, año tras año, muestra una altísima preocupación de los europeos por la preservación del medio ambiente. Según la última, más del 90% de los españoles estaría preocupado por el cambio climático. Desde mi punto de vista, tiene mucho que ver con la forma en que se hace la pregunta. ¿quién respondería que no a la pregunta tan directa? Por tanto ese dato es demasiado optimista.

Contrasta radicalmente con la encuesta del CIS (enero 2015), según la cual los problemas del medio ambiente no preocupan absolutamente nada a los españoles (0,1%). Sin embargo, en este caso el truco también está en la pregunta. Cuando te dan a elegir entre treinta posibles preocupaciones ¿quien puede negar que el paro, la situación económica, la corrupción o la salud de tus hijos no están por delante de la preocupación medioambiental? Así que, tampoco seamos tan pesimistas. Puede que no sea lo que más preocupa…¡pero un 0% es demasiado bajo!

Otro dato interesante: en la encuesta del CIS el 4,8% de los españoles se define como ecologista en primera opción, y el 5,8% como segunda opción; en total el 10,6% se siente ecologista. Tal vez este dato sea el que nos puede servir mejor como orientativo de por dónde va la conciencia ecológica en nuestro país. De hecho se mantiene bastante constante a lo largo del tiempo, sin demasiadas oscilaciones. No cabe duda de que hay una minoría concienciada, que vota verde, apoya organizaciones ecologistas, y se moviliza, al menos en las redes sociales por las causas ambientales. Tal vez ese sea el porcentaje.

Las encuestas nos ofrecen, por tanto, una información sólo parcial sobre la conciencia real en la opinión pública española de la crisis ecológica. Oculta detrás de los graves problemas económicos y sociales, apenas emerge parcialmente en las encuestas.

Es evidente que la situación social, y cuestiones como el empleo, la vivienda la sanidad o la pensión, ocupan el primer lugar entre las preocupaciones de los españoles. En segundo lugar emerge con fuerza la corrupción, y las consecuencias derivadas de la crisis política. Sería absurdo no tener en cuenta la inmensa preocupación que estos hechos generan para cualquier fuerza política.

Ello sigue sin explicar, no obstante, que la cuestión ecológica esté tan abajo entre los problemas que importan a los españoles. Necesariamente otros factores influyen, y hacen que no estemos a la altura de los países más cercanos e nuestro entorno en la materia. Es falso, en primer lugar, que sea una preocupación prioritaria solo en los paises ricos. No es verdad: la cuestión ecológica preocupa en latinoamérica o en China mucho más que en España. Eso es más una excusa que una causa.

Desde mi punto de vista para explicar el bajo nivel de interés y preocupación por los temas ambientales en España, hay que ir a la Educación. Pienso que nuestro sistema educativo elude desde hace décadas (¿siempre?) la realidad del ser humano como parte de un todo superior que es la Naturaleza. Asumir que necesitamos de nuestro entorno para sobrevivir, y que no estamos solos en en este mundo sino que nos acompañan muchas otras criaturas, es una labor que debe afrontarse desde la cuna. Como no lo hacemos, seguimos llegando a adultos ignorando cada vez más lo que nos rodea.

Seguiré dando vueltas a las encuestas, pero creo que la clave está en la educación.

Por otro lado, cada vez es más evidente que no hay solución a las dos grandes crisis – económica y social – si no se hace una apuesta decidida por la economía verde. Es ahí donde están los mayores yacimientos de empleo, y las nuevas posibilidades de mejorar la calidad de vida. Pero sin duda esto tampoco ha llegado – todavía – a la gente.

Aquí viene mi segunda conclusión: otra clave está en la comunicación.

#Seguimos

19 Comments

  1. El problema es que una persona por tirar el vidrio en un contenedor verde, ya se siente ecologista. Ya lo de mirar la etiqueta al comprar para ser más sotenible, pagar más por unos huevos ecológicos, abrigarse en casa y evitar la calefacción en lo posible, etc, etc…. eso ya no. Pero por supuesto no dirá que no le importa el medioamniente. En el día a día, vemos que preocupa poco. Empezando por la cantidad de basura no reciclada que se ve día a día.
    Si eso es lo que se ve, lo que no se ve….
    Mucho por hacer.
    La pregunta sería, ¿qué hace usted por el medio ambiente?

  2. Según la Teoría de la Agenda Setting, hay muchas agendas. Las más importantes serían la Política, la Mediática, la Pública y la Personal. En lo que aquí planteas tienen importancia las dos últimas.

    El CIS obtiene la Agenda Pública preguntando al ciudadano “¿Cuál es, a su juicio, el principal problema de España?”, es decir, le hace ponerse en el papel del Estado. La Agenda Personal se saca preguntando “¿Y a usted, qué tema es el que más le preocupa?”

    Por tanto, sí que es posible que haya un 0,1% de preocupación medioambiental pero la gente se defina ecologista. En un contexto de paro extremo, desahucios, represiones policiales y temas mediáticos (terrorismo, independentismo), la gente no contempla los problemas medioambientales como problemas graves.

    La única posibilidad que le queda a EQUO es confeccionar una campaña de comunicación férrea y sin fisuras. Hay que establecer los problemas del medio ambiente dentro de la Agenda Mediática (algo se empieza a ver con la contaminación en Madrid). Para ello, un frame que hay que fortalecer es aquel que dice que los empleos verdes, además de mejorar el medio ambiente, reducirán el desempleo.

  3. Pues creo que has dado en el clavo, mi admirado Juantxo, el problema está en la educación. Así pues, si desde el colegio se enseñara a los españoles a amar la vida de todos los seres vivos, que por algo han sido puestos entre nosotros, esa nefasta práctica de la caza tendría los días contados y la “industria” de los demás matarifes que tanto daño provocan a los animales, viéndoles como simples objetos, se volvería muchísimo más respetuosa, y no se mataría animales -como los toros de lidia- por el simple divertimento de los maleducados. Pero soñar en este país no cuesta dinero…

  4. Desde luego es curiosa la falta de conciencia por el entorno. Yo vivo en un pueblo en el cinturón de Granada y el urbanismo es un absoluto caos, pero a nadie le parece importar que no haya parques ni arboles o que no se pueda ni andar por las aceras.

    Por supuesto si el pueblo no es importante, imagina el campo circundante. Muy util como escombrera y poco mas.

  5. Por supuesto que es la educación, la educación es la base para crear conciencia, no solo conocimiento; sin embargo, una buena y efectiva comunicación desde los partidos verdes es indispensable para que se incluya en los contenidos educativos y formativos ( tanto en la escuela como en el entorno familiar) y por buena y efectiva me refiero a que llegue a todas las personas, no solo a las concienciadas, esas ya están, usando un lenguaje llano, claro y directo, de manera inteligente, estudiando bien a quién se quiere llegar. El lenguaje es nuestro mejor instrumento. Hay que saber darle la vuelta a los resultados parciales de esas encuestas para que sean “parciales” para crear la conciencia que la ecología política es el camino. Hay que “chupar cámara”, “hacer ruido”. Soy votante, simpatizante y estuve en una mesa de coordinación de EQUO. EQUO es mi partido,pero o realmente se da a conocer de manera valiente y arriesgada o mucho me temo que nos engullirán.

  6. Hombre Juantxo, me parece un análisis demasiado pobre. Por supuesto que es un problema de educación y comunicación, pero eso es lo que siempre decimos cuando algo llega a un punto que no sabemos explicar: es la educación.
    Creo que te olvidas de muchos factores psicológicos importantísimos que influyen y mucho en la percepción, a saber:
    1) Negación: mecanismos automáticos de defensa psicológica ante malas noticias como el cambio climático, la sexta extinción, el pico del petróleo, etc. La negación o la aceptación pero con reservas y en segundo plano hacen la vida más llevadera
    2) Tecno-optimismo: otro mecanismo de defensa es la confianza ciega, desinformada y cuasireligiosa en una solución tecnológica a todos los problemas, cuando esta lleva décadas estancada y todas las iniciativas, desde la fusión nuclear hasta la Energiewende han sido, si no un fracaso, ineficientes.
    3) Amnesia del paisaje: el deterioro ecológico, aunque cada vez más acelerado, es lento y muchas veces no observable en una generación, como es el caso de la desertización española. Esto es otro punto para negacionistas: no ocurre porque no lo veo a mi escala individual.
    4) Descontextualización: la globalización y la externalización de la producción hacen invisibles problemas ecológicos ligados directamente al consumo que tenemos en casa. Desde las minas a cielo abierto en China para sacar los metales raros que uso en mi iPhone hasta el agotamiento del 99% de las pesquerías para sacar el pez que me como en Madrid.
    5) Individualismo y competitividad: por qué voy a respetar yo esta pesquería o este bosque, si no soy yo otro vendrá a explotarlo. Nadie piensa en el bien común.

    1-4 es una cuestión de educación, de buscar un consumidor desinformado e infantil, pero el problema de fondo es el 5, el capitalismo. Por qué es tan difícil afrontar desde el movimiento ecologista ‘electoralista’ que el CAPITALISMO es el problema? Entiendo que quita votos… sobre todo si consideras al electorado infantil y que no puede enfrentar problemas adultos.
    Igual hizo Podemos firmando el Manifiesto Última Llamada y luego fichando a neokeynesianos que abogan por el crecimiento y el tecno-optimismo para solucionar los graves problemas a los que nos enfrentamos.
    Entiendo que hacen falta votos para cambiar las cosas, pero también entiendo que Equo, al no poder ser (desgraciadamente) una alternativa de cambio de poder políticos, debería centrarse más en la faceta de Educación y menos en la Política. Debería ser un factor importante y aprovechar su aparición en medios para dar esa educación que falta.

    Espero haber sido constructivo, no es mi intención criticar por criticar :)
    Un saludo y gracias por el trabajo!
    Rodriog

    • Gracias Rodrigo.

      Los factores que mencionas son muy relevantes, y sin duda a tener muy en cuenta- Sin embargo también afectarían igualmente en paises de nuestro entorno donde el nivel de preocupación según las encuestas (y también el voto verde) son mucho mayores. Por tanto no pueden explicar lo que aquí estamos tratando de entender, que es la diferencia entre la opinión pública española y la de otros paises europeos en la materia.

    • Rodrigo, creo que ese es el problema. Llámalo capitalismo o sociedad de consumo.Productos perecederos o con caducidad programada, acumular mas de lo que necesitamos, los placeres de viajar, cazar, comer, etc, son solo detalles que contribuyen a malgastar los recursos naturales de que disponemos y por los cuales, los países desarrollados que han tenido siempre esos recursos a disposición, quieren seguir teniendo su control para satisfacer las necesidades presentes y futuras de esas sociedades de consumo. Difícil papeleta para el ecologismo que tiene que luchar contra toda esa publicidad que nos lleva una y otra vez a caer en el mismo erro, endeudamiento para: conseguir el ultimo modelo de coche, tener la 1ª o 2ª residencia, el ultimo modelo de iPod, tablet, pc, chupa, snaker, etc… En cuanto se salga un poc de la crisis volveremos otra vez a caer en la tentación. El planeta lo tiene difícil y cada día más.

  7. Antonio Ulises

    07.02.2015 at 13:34

    Yo creo que también es decisivo un contexto eco-geográfico.

    En Japón el ecologismo es una forma habitual de vida y de hacer política, exprimen la eficiencia verde y reducen al máximo sus emisiones. Poseen unas reservas naturales que roban el aliento y por su limitado suelo saben que pueden perderlo todo y Tokio está en una situación en el que si el nivel del mar sube 1m la ciudad entera se hunde.

    En Alemania pasan frío, mucho más que aquí y esto se traduce en toneladas de energía; Su clima es duro y no les permite sacar buenas cosechas. Esto se traducen en que usan energías más baratas y aprecian lo que tienen.

    En China, según el diario ABC, hubieron 670.000 muertes a causa de la contaminación, si en este contexto empiezas a preocuparte por la ecología es que tienes un problema.

    En España abunda la comida, el clima es cálido por lo que gastamos en calefacción en invierno pero son sólo unos meses, España está en crisis desde antes de franco y el trabajo siempre ha sido una NECESIDAD por lo que destruir un paisaje para la minería se considera no normal, sino positivo–> genera empleo. La deforestación en España no parece un problema porque sustituimos árboles por otras especies para el cultivo.
    Esto provoca que no nos preocupemos por la energía limpia/barata, que si nos hablan de catástrofes ecológicas sólo sepamos tartamudear “prestige” y que seamos el 6º país del mundo en tirar comida.
    Cabe comprobar que es en las regiones más frías y ricas en biodiversidad (Norte de España) están mucho más concienciadas que las regiones cálidas.

    En definitiva, en la historia de la humanidad a nivel global hace falta caerse para levantarse, sin proponerse nunca evitar tropezar, pero es que nosotrxs ya nos hemos tropezado, ahora falta ver si nos caemos o nos estabilizamos.

    No voy a alargar más esto, diré que la cuestión en América es distinta aunque también muy relacionada con su contexto ecológico pero muy intensamente también con sus raíces indígenas.

    Un saludo Juantxo

  8. Hola Juantxo
    No te falta razón cuando conectas educación y conciencia ecológica.Los principios y valores se aprenden,no se adquieren a través de ciencia infusa. Personalmente veo a la educación, junto con el ejemplo cotidiano de padres,como el instrumento fundamental para transmitir esos valores.
    Sin embargo la raiz del problema radica en la propia configuración biológica del ser humano.
    Richard Heinberg, en su último libro,-El final del crecimiento- apunta a ésta causa al entender que el cerebro del Homo Sapiens no está configurado biologicamente para adoptar soluciones que exigan algún tipo de sacrificio o cambio de conducta ante un problema que no se ha manifestado en toda su extensión aún, como ocurre con el sistema productivista que tenemos de organizar nuestra economía y con las consecuencias del cambio climático.
    Además, las organizaciones humanas tampoco pueden servir de instrumentos ya que las que tienen caracter lucrativo no ven más allá de beneficios o pérdidas en unos pocos ejercicios económicos y las de caracter político tienen su horizonte puesto en no más de 4 años y nunca van a pedir cambios de comportamiento a sus posibles votantes.
    Ahí seguimos concienciando y realizando propuestas a la sociedad.
    Mucho ánimo!!

  9. Yo creo que has acertado el problema es la educación, pero en este país están desmantelandola, la educación formal, digo, ya que la educación ambiental, tod@s los que nos dedicamos a ello sabemos que hace tiempo que está totalmente desmantelada y ninguneada.

  10. José Luís

    07.02.2015 at 22:37

    Hola,
    llevo años dándole vueltas a este tema y estoy bastante de acuerdo con lo que aquí se ha comentado, aunque no con todo. Cuando era adolescente pensaba que “en el año 2000” la sociedad estaría muy avanzada. Soy del sur, y hoy, cercano ya a los 45 observo con tristeza lo equivocado que estaba, sobre todo en términos cuantitativos. “La masa”, está hoy rayando el esperpento y rebasando límites de ignorancia, vulgaridad y ordinariez no conocidos entonces (aunque ya existentes). Una ciudadanía a años luz de todo el espíritu humanista de siglos pasados (ciencia, arte, naturaleza..),a semejanza de sus líderes o dirigentes, lo que es una novedad. El nuevo paradigma no tiene nada que ver con la crisis económica. Muchos países pobres nos aventajan en nivel cultural. Se trata del resultado combinado del sistema capitalista-consumista que engloba a la educación y la comunicación (comunicación también como sistema educativo o de valores)y la tremenda carga de pensamiento arraigado y transmitido mediante el judeocristianismo. Los escandinavos adoraban a dioses relacionados con la naturaleza. El protestantismo no incidía tampoco de igual forma en el individuo a través de la culpa o el pecado (que tiene efectos inconscientes importantes en el comportamiento y la relación con el universo), por no hablar del egocentrismo católico.
    Una masa social no formada, no puede tomar decisiones. Se las muestra el sistema. Un partido de fútbol tiene más espacio en un telediario que una catástrofe ambiental o una guerra, por tanto, la gente percibe que el fútbol es algo importantísimo, capital. Los dirigentes políticos, al formar parte en su mayoría de ese sistema, tienen un discurso igual de nimio, por tanto la realidad que describen también resulta trascendental a la masa que los considera “la élite preparada”.
    De acuerdo por tanto en que hay regenerar sistema educativo y sus objetivos (competitivos orientados a la productividad), un buen apoyo sería la renta básica para que un artista o un ornitólogo vocacional se dedique a su pasión y no a trabajar para el sistema perverso.
    Una revisión de los medios de comunicación con objetivos realmente culturales y sociales, informativos, creativos, bondadosos (eliminar un enorme porcentaje de la publicidad y el falso paradigma de la libertad de expresión en la que se esconde la manipulación de la conciencia).
    Por último (aunque habría mucho más), cambiar los objetivos vitales de las personas mostrando la importancia de la vida, del respeto a cada forma de vida. Relegando el valor económico y moral religiosa muchos puestos abajo y sustituyéndolos por la ética del respeto a la vida, los cuidados y la cooperación (valores antipatriarcales).
    Siento la extensión, espero que Podemos y Equo vayan juntos en Andalucía. Suerte.

  11. José Antonio

    08.02.2015 at 10:33

    Estoy de acuerdo con las dos causas que argumentas, “educación” y “comunicación” son la clave de la “concienciación” en muchos ámbitos… Pero esta terca sociedad “mercantilista” que hemos generado parece movilizar sus preocupaciones a base de de estímulos económicos. Desde mi punto de vista, la preocupación o “concienciación” medioambiental tiende a subir con el precio del petroleo y posiblemente se mantenga solo cuando cuidar el medio ambiente proporcione beneficios elevados e inmediatos… También soy de los que piensan que basta con que algunas personas se lo planteen para que surjan tendencias mucho más respetuosas y sostenibles.
    Salud y mucho ánimo.

  12. Juanma Pineda

    08.02.2015 at 13:07

    Interesante,¿ es la educación un pilar para mejorar nuestra conciencia medioambiental? Rotundamente si. Pero si a nuestros niños y jovenes se les está educando, realmente, ¿qué está fallando? Desde mi punto de vista fallamos nosotros la minoría concienciada, no somos capaces en conseguir que el resto de sociedad nos vean como una opción muy válida de modo de vida, tenemos etiquetas anticuadas que nos persiguen, hippies, defensores de causas perdidas, ecologistas tocapelot… y así unas cuantas, por cierto me siento orgulloso de muchas de ellas.
    Entonces… ¿qué podemos hacer? Ofrecer alternativas creibles, por ejemplo, estamos todos de acuerdo que el tráfico rodado es el mayor causante de contaminación en Madrid, pero si nos limitamos a decir que la solución pasa por restringir el uso del coche, la sociedad en vez de reflexionar se nos tira a la yugular, en cambio si ofrecemos soluciones globales podríamos llegar mejor con nuestro mensaje e ideales, por ejemplo: plan integral de sustituciones de vehículos por otros más eficientes, plan estratégico en instalaciones de electrolineras, fomento del transporte público, en estas líneas no puedo desarrollarlo, pero todas ellas aportan un denominador común: empleo.
    Lo dicho, desde mi punto de vista nos faltan unos cuantos altavoces y explicar nuestras propuestas, todas ellas enfocadas a crear empleo, bienestar, salud y educación. Por desgracia si nuestras necesidades básicas no están cubiertas no podemos aspirar a que otras necesidades no tan inmediatas les prestemos atención.
    EquoSalud!

  13. Henri Bourrut Lacouture

    09.02.2015 at 10:54

    Este es un problema cuyas raíces están mucho más profundas que lo educativo. Es un problema cultural, de modelo de sociedad, una sociedad urbanita que sufre un profundo desacoplamiento biológico en el que las leyes de la ecología son sustituidas por paradigmas culturales abióticos. La actual cultura urbanita da la espalda a la condición biótica del ser humano y pretende extenderse como un modelo exclusivo y autosuficiente que ignora su dependencia de los recursos naturales y su obediencia a las contingencias de la naturaleza.

  14. Estoy convencido que si se hiciera una encuesta específica sobre el interés de los ciudadanos por los “problemas medioambientales”, saldría que somos mayoria los potenciales votantes verdes por gran diferencia. Pero es que es esa la trampa..¿que tal si se preguntara por las “soluciones medioambientales” a los “problemas sociales”?. Creo que esa sería una información más real sobre la que trabajar. Y la otra cuestión es la de la comunicación tan escasa que logra, en este caso Equo, en el escenario político. La verdad es que no lo tiene fácil, pues la ausencia de corruptelas publicitables lo coloca en inferioridad ante sus adversarios políticos. Equo es honrado, y eso lastra mucho…

  15. Lo que no se es por que en Internet no se hace una web o blog denunciando a periodistas y medios mentirosos, corruptos, vendidos, tendenciosos, etc., sería muy bueno para la democracia.

  16. Hola, Juantxo. A mi modo de ver, el desinterés de la mayoría social por los asuntos medioambientales tiene varias causas. Una es que la “mercancía” que venden los colectivos ecologistas resulta defectuosa desde el punto de vista de esa mayoría social. Porque el ecologismo le está diciendo a la gente: “Cambia de vida, consume menos, aliméntate de los productos de tu entorno, usa menos (o nada) el coche, muévete en bici o en transporte público, no gastes dinerales en ropa o en bienes superfluos, etc.” El discurso ecologista le está diciendo a la gente que nuestro modo de vida está equivocad y, lo que es peor, nos lleva al desastre. ¿Quién quiere escuchar que nuestros hijos, nuestros nietos y nuestros biznietos vivirán un planeta difícilmente habitable a finales de este siglo? Nadie. La mercancía, de origen, está averiada.

    Pero luego, para más inri, fallan los tres principales canales de concienciación de la mayoría social:

    – En los medios de comunicación de masas apenas hay espacio para el discurso ecologista. ¿Cuántas tertulias de TV, por ejemplo, se dedican a asuntos políticos y cuántas a asuntos medioambientales?

    – En el sistema educativo (desde la enseñanza infantil hasta la superior) los asuntos de medioambiente apenas tienen hueco más que como alguna lección en la asignatura de Conocimiento del Medio, etc. Estos asuntos deberían ser transversales y estar presentes a lo largo de todo el recorrido educativo de niños y gente joven. No lo están.

    – La clase política y las administraciones públicas (desde la local a la europea) no dan la relevancia que merecen estos asuntos. ¡Ni siquiera tenemos en España un ministro o ministra específicamente dedicados al medio ambiente!

    Además, herramientas como las redes sociales o la confluencia de colectivos ecologistas en plataformas o coordinadoras unitarias que puedan ejercer actividades de lobby hacia las administraciones, las empresas, etc. también son imprescindibles, pero las tres patas para comenzar a extender al menos una incipiente concienciación ambiental son esas tres: medios de comunicación (que ya sabemos en manos de quién están); sistema educativo; clase política y administraciones públicas. Son tres fortalezas a las que los grupos ecologistas tienen que acceder.

  17. En España “La justicia es un cachondeo…”.

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