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El blog de Juantxo López de Uralde

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“Si sacamos un buen resultado Sánchez no tendrá más remedio que negociar”

[Entrevista]

Juan López Uralde, cabeza de lista por Álava de Unidas Podemos

“Defendemos lo mismo en todas partes, pero quizá en Euskadi y Catalunya no se valora lo suficiente” “Le pedimos a la gente que resista;nuestro compromiso es seguir peleando por un gobierno de izquierdas” “Debemos garantizar que las innovaciones en la industria del automóvil no dejan a Álava fuera”.

 

GASTEIZEn lo personal es de suponer que para usted estas elecciones son muy diferentes, tras su salida de Equo, el partido que fundó. ¿Cree que en lo político puede afectar de alguna manera a su candidatura por Álava?

-No creo que afecte porque yo estoy donde he estado todos estos años, en Unidas Podemos. Mis razones para estar aquí son las mismas que en 2015, que en 2016 y que el 28 de abril, y son que Unidas Podemos es la fuerza que más está ejerciendo el ecologismo político. Más allá de las connotaciones personales, desde el punto de vista político creo que no va a haber diferencias.

En Euskadi no, pero en el resto de España Equo ha desembocado en Más País. ¿Qué efecto puede tener esta formación en los resultados de Unidas Podemos? El CIS no prevé un aterrizaje muy sonoro de los de Errejón.

-Nosotros respetamos su decisión, tiene el derecho legítimo de presentarse, pero sí nos preocupa que en bastantes provincias donde es evidente que no va a conseguir ningún resultado pueda dar escaños a la derecha. Lo que pedimos a la gente es que piense bien su voto. En el caso de Bizkaia, por ejemplo, la candidatura de Más País puede llevar a dar un escaño más al PP y hacer que reaparezca en Euskadi.

¿Dan por descartado un pacto entre PSOE y Unidas Podemos vista la negociación del verano y el actual discurso socialista?

-Nosotros lo que pensamos es que muchas veces las cosas no salen a la primera, y que efectivamente Sánchez tenía una hoja de ruta que consistía en intentar acabar con Unidas Podemos, pero no lo va a conseguir. Nuestro suelo se está mostrando fuerte, la gente está movilizada y más allá del resultado lo cierto es que nos mantenemos fuertes. En ese sentido, planteamos nuestra mano tendida, exactamente igual, pero para un gobierno de izquierdas, nosotros no regalamos nuestros votos, y lo que le decimos a la gente es que aguante, que resista, que no es la primera lucha que no se consigue a la primera, que tenemos mucha experiencia en luchas de largo recorrido y que por tanto nuestro compromiso es seguir peleando para conseguir ese gobierno de izquierdas, más allá de lo que quiera o no Sánchez, porque si conseguimos un buen resultado y un grupo parlamentario fuerte es posible que no le quede más remedio que negociar con nosotros.

Y el comodín de la repetición electoral es de suponer que está ya agotado.

-Esos esperamos todos, realmente está jugando con fuego, lo decimos por activa y por pasiva. Nunca quiso pactar con nosotros, quería volver a elecciones porque así se lo habían dicho sus asesores áulicos, y lo vimos muy claramente. Yo participé en la segunda fase de la negociación y en esas reuniones en ningún momento hubo voluntad por parte del PSOE de negociar nada. Lo único que querían era sondear a ver si era posible dividirnos. Nosotros dijimos que íbamos a estar en la mesa hasta el final, que íbamos a hacer lo posible por llegar a un acuerdo, pero la otra parte no querían negociar.

¿La dilación en el inicio de las negociaciones fue el primer indicio de esa falta de voluntad que usted percibió?

-Sí, la noche del 28 de abril hubo ilusión en mucha gente, pero el 26 de mayo Sánchez y sus asesores perciben debilidad en Unidas Podemos y deciden acabar con nosotros. Tardan ochenta días en empezar a negociar, y encima nos llaman socios preferentes, lo cual es falso, en ningún momento hemos sido el socio preferente del PSOE. Nunca ha habido una negociación en serio por parte del PSOE.

¿Fue un error no aceptar la oferta de julio que les hizo Sánchez?

-Seguramente no, porque no era una oferta seria, si lo hubiera sido habríamos seguido negociando en agosto y habríamos alcanzado un acuerdo rápidamente. Ese gobierno hubiera durado muy poquito, ni siquiera creo que hubiéramos llegado a los Presupuestos, con lo cual a lo mejor las elecciones en lugar de haber sido ahora habrían sido dentro de tres meses;así que igual es mejor empezar de cero e ir en serio.

Dice que el PSOE trataba de azuzarles entre ustedes. ¿Les costó a los tres partidos unificar una estrategia de cara a la negociación?

-No, dentro de Unidas Podemos no porque teníamos claro, y era un sentir común, que había que entrar en el Gobierno, poner en valor nuestros votos. Es verdad que en julio tuvimos una discusión e internamente conseguimos llegar a un acuerdo de consenso, el de la abstención, pero para seguir negociando, si no habríamos votado que no. En realidad, el error que cometimos fue pensar que la otra parte quería negociar con nosotros, cuando nunca lo quiso.

¿Les puede perjudicar la vuelta a la efervescencia en Catalunya tras la sentencia del ‘procés’ y el desprestigio de las posiciones, digamos, templadas, sobre el modelo de Estado y la territorialidad?

-Nosotros tenemos el valor de defender lo mismo en Euskadi, en Catalunya, en Sevilla y en Madrid, y esa diferencia que marca Unidas Podemos igual en Euskadi y Catalunya no se valora lo suficiente. Es muy fácil hablar de presos políticos aquí, es muy difícil hacerlo en Cádiz, pero nosotros lo hacemos. Creo que estamos haciendo educación política, y tratamos de explicar las cosas fuera el ámbito de los territorios llamados históricos. Nosotros hablamos de plurinacionalidad sin complejos y sin tapujos, y lo hacemos aquí y en otros sitios. Creo que eso es necesario, porque hay mucho cinismo en la política española y mucho doble lenguaje, decir una cosa aquí y otra allí en función de lo que la gente quiere oír. Nosotros aportamos coherencia.

¿Hasta qué punto es grave la crisis institucional y territorial en el Estado español?

-La situación es muy grave, sobre todo porque hay grandes partidos a los que no les importa tanto solucionar el tema catalán como utilizarlo como materia electoral en otros territorios. Hay partidos que han hecho de Catalunya su único tema. En estos cuatro años en que he estado en el Congreso, por ejemplo Ciudadanos pocas iniciativas ha presentado más allá de las recurrentes sobre Catalunya. y no con un interés de resolver el problema, de mejorar la convivencia, sino con el mismo interés con el que hace determinadas cosas para llamar la atención fuera de Catalunya. Y digo Ciudadanos como puedo decir el PP, por no hablar de Vox. Con esa actitud es muy difícil buscar soluciones, porque no quieren encontrarlas, quieren aprovechar la coyuntura para su propio interés.

¿A quién puede castigar más la abstención, a Sánchez o a ustedes?

-En general la abstención perjudica a la izquierda y por eso le decimos a la gente que no ha salido a la primera, pero que vamos a seguir luchando, y también hacemos un llamamiento a las personas que votaron al PSOE creyéndose las palabras de Sánchez de que iba a intentar formar un gobierno de izquierdas. Mucha gente nos votó a nosotros en 2015 y 2016, y el 28 de abril votó al PSOE por el voto útil, y creemos que ese voto debería volver y así se lo pedimos a esa gente, que vote a Unidas Podemos para garantizar ese gobierno de izquierdas.

En un principio parecía que el miedo a la ultraderecha se había matizado, pero Vox sube, y mucho, en las encuestas. ¿Existe la posibilidad de que cobren un protagonismo esencial en el Congreso?

-Muchos de los escaños que se juega Vox es en los restos con Unidas Podemos, y por eso decía que es importante que la gente reflexione sobre su voto, porque el voto útil de la izquierda en este momento es el de Unidas Podemos, puede marcar la diferencia y dejar a Vox muy lejos de sus expectativas. Si la gente se abstiene o vota opciones sin capacidad de conseguir escaño puede ocurrir que se pierdan escaños en favor de la extrema derecha por un puñado de votos.

¿Y si eso ocurre?

-Es un desastre. Dan miedo, sus mensajes, sus discursos, su falta de racionalidad, es verdaderamente grave lo que está pasando en España con Vox, y la responsabilidad es de la derecha, que le ha dado alas. La única línea roja ha sido contra Unidas Podemos, el PSOE dijo que no podemos estar en el Gobierno porque les quitamos el sueño, y mientras tanto se está permitiendo que la extrema derecha esté en muchos gobiernos regionales, municipales, y de esa manera se le está blanqueando frente a la opinión pública. Se está mandando el mensaje de que no son tan malos y eso es terrible, porque sus mensajes y sus iniciativas en el Congreso están realmente muy alejadas de la realidad y son muy franquistas, porque es un partido franquista, alejado de la sociedad actual.

Y podrían ser la llave que no fue Ciudadanos.

-Si el PP lo permite como lo está permitiendo en tantas autonomías, con carta blanca para ser sus socios, pues eso va a ocurrir, e insisto, sus políticas son peligrosas y suponen retrocesos importantes en muchos derechos conseguidos, todo lo que se ha avanzado en la democracia está en riesgo.

La ecología es por fin, uno de los grandes temas de la agenda política. ¿Tiene esperanza de que eso se traduzca en medidas concretas en relación al cambio climático o la transición ecológica?

-La sociedad se está movilizando, pero si Vox, que es un partido negacionista del cambio climático, cuando los hechos son tan irrefutables, se convierte en llave, tenemos el negacionismo aquí, lo del primo de Rajoy es una broma al lado del discurso de Vox. Yo espero que la gente se movilice, que a lo largo de esta semana se den cuenta de la importancia de que haya un grupo fuerte de Unidas Podemos que garantice una mayoría de izquierda, que deje a esta gente en el espacio del que nunca deben salir.

¿Cuáles serían ahora sus prioridades en el Congreso con respecto a Álava, esas que quedan tan soterradas en campaña?

-A mí hay una cuestión que me preocupa mucho, que puede ser un problema social importante, la capacidad de innovación de la industria automovilística, cómo garantizar que en Álava esa adaptación se produzca. Es un problema que hay que coger de frente, no podemos mirar para otro lado ni hacer como Maroto con el diésel. El tema no está ahí, sino en garantizar que las innovaciones que se están produciendo a toda velocidad en la industria del automóvil no dejen a la industria alavesa fuera. Que tenga capacidad de adaptarse, y ver qué podemos hacer desde las instituciones para asegurar que ese proceso se lleva a cabo, porque tiene una importancia socioeconómica y laboral fundamental y es una transformación global.

[Entrevista publicada en Diario de Noticias de Álava].

Juantxo López de Uralde: «Sánchez ha jugado a la ruleta rusa con las nuevas elecciones y ha puesto la pistola en la cabeza de toda la izquierda»

[Entrevista]

Juantxo López de Uralde (1963, San Sebastián) repite como cabeza electoral de Unidas Podemos por Álava, pero a diferencia de la convocatoria de abril ya no está ligado a Equo, primer partido de pensamiento ecologista por excelencia en España. Dirigente en su día de Greenpeace, logró aglutinar en Equo al movimiento ecologista como opción política. Ahora cree firmemente que su apuesta sigue más viva que nunca uniendo su destino como independiente a Unidas Podemos. López de Uralde tiene muy claro que el único responsable si fracasa la izquierda en las elecciones del 10N será Pedro Sánchez, quien «intentó liquidar a Unidas Podemos cuando percibió debilidad».

¿Cree que unas nuevas elecciones van a mover el tablero electoral de una manera significativa respecto a la convocatoria de abril?

Lo que no hemos conseguido a la primera, podemos lograrlo a la segunda. Ya nos pasó con la moción de censura, que a la segunda se ganó. Esperamos que Unidas Podemos tenga la fuerza suficiente como para condicionar a Pedro Sánchez para conformar una coalición. Ya no podría poner ninguna excusa.

En su día, Pablo Iglesias dijo que no se fiaba del PSOE y que por eso era necesaria una coalición con Unidas Podemos. ¿Cómo es posible cogobernar en esas condiciones?

Pedro Sánchez fue quien dijo que no podía dormir pensando que tenía ministros de Unidas Podemos. El bipartidismo se ha terminado y es algo que tienen que asumir los líderes del PSOE y del PP, salvo que decidan un apoyo de los populares a los socialistas, algo que veo posible. El tiempo de las mayorías absolutas se ha terminado y Sánchez tiene que entender que no puede gobernar en solitario.

¿A López de Uralde le quita el sueño una posible derechización del PSOE, tal y como viene sugiriendo Unidas Podemos?

Me preocupa porque vemos que cada vez con menos tapujos Sánchez dice cosas que apuntan hacia la derecha.

¿Cómo por ejemplo?

La mochila austriaca, lo que manda la Unión Europea, los mensajes que manda sobre la reforma laboral…Cosas que antes no estaban en el discurso de Sánchez. Hacemos un llamamiento a la gente que votó al PSOE en abril y que antes lo habían hecho por nosotros para que vuelva a tenernos en cuenta.

Tirar otra vez los dados electorales no garantiza nada a nadie.

Pedro Sánchez percibió en su momento una debilidad en Unidas Podemos y pensó que podía acabar con nosotros. Y a eso ha jugado en los últimos a meses, a culpar a Unidas Podemos que de que hubiese gobierno de coalición. Le ha salido mal la jugada. Si hay un responsable de que no haya gobierno ese es Pedro Sánchez, que no ha logrado los apoyos. Lo que no hicimos entonces y tampoco vamos a hacer ahora es regalar nuestros votos. La gente confía en nosotros pare poner en marcha una serie de políticas.

¿Cree que la repetición electoral puede ser el suicidio de Pedro Sánchez?

Los errores de Sánchez y dejarse llevar por asesores que basan sus planteamientos en encuestas son muy peligrosos. Nuestra gente está muy movilizada.

Pero la derecha también parece muy movilizada.

Sí, así es. Unidas Podemos se lo puso muy fácil a Sánchez al aceptar todas las condiciones que nos puso. Está claro que no quería pactar con Unidas Podemos. Ha jugado a la ruleta rusa y ha puesto la pistola en la cabeza de toda la izquierda.

¿Y no es un suicidio para un futuro Gobierno una tablero electoral que dejé casi todo en manos de los independentistas catalanes?

Desde nuestro punto de vista, el tema catalán requiere mucha negociación y esos partidos son muy importantes. Que el escenario es más complicado que en abril, sí, pero Sánchez ha querido tirar los dados.

¿Hay confianza entre PSOE y Unidas Podemos para abordar la cuestión catalana como socios de un gobierno?

Si los números dan, sin duda. Nuestro objetivo es lograr más votos que en abril.

A diferencia de abril usted se ha desligado del partido de pensamiento ecológico por excelencia en España, como es Equo. ¿Cree que eso le puede pasar factura?

No. Estoy donde siempre estuve. Desde 2015 abogué por sumar en la confluencia porque es el espacio donde mejor puede desarrollar sus propuestas el ecologismo político. Fue un error esa apuesta por Más País. La división viene de la fractura de Íñgo Errejón. Yo siempre he defendido que había que mantener el voto en torno a Unidas Podemos.

¿Le puede hacer daño a la izquierda la irrupción de Más País o servirá para movilizar electorado descontento?

Creo que hará más daño. No va a lograr los resultados a los que aspiraba y puede dar escaños a la derecha, donde los restos estén más apurados. La gente tiene que pensar bien el voto, con unos restos tan ajustados.

Los principales líderes de los partidos siguen presentándose de nuevo como cartel electoral tras ser incapaces de llegar a un acuerdo. ¿Es de recibo?

Depende de cada partido y ninguno ha cuestionado los liderazgos. El sistema democrático tiene sus reglas. El problema surge porque los líderes de PSOE y de PP no asumen que el bipartidismo se ha terminado y de que en el futuro los gobiernos tendrán que ser de coalición. Hasta que no lo entiendan será difícil salir del bucle.

Pero los líderes ya están por encima del bien y del mal dentro del partido, no hay ejecutiva capaz de cuestionarlos desde que hay primarias. Así es difícil que asuman sus errores.

Hay innovaciones de la nueva política que hay que poner en cuestión. Algunas han sido sobrevaloradas. El hecho de que un político gane unas primarias no le convierte en plenipotenciario. Hay cosas que habrá que revisar, pero en lo fundamental de la política a partir del 15 M ha sido muy positivo. Los viejos partidos no aceptan que tienen que pactar con los nuevos actores políticos surgidos del 15 M. Los nuevos partidos están para quedarse y cuanto antes se acepte mejor.

 

[Entrevista publicada en eldiario.es Euskadi]

 

Juantxo López de Uralde: «Sánchez pretendía acabar con Podemos»

[Entrevista]

El candidato de Unidas Podemos vivió en primera persona la (no) negociación con el PSOE y apuesta por volver a exigir un Gobierno de coalición si, como en abril, hay una mayoría progresista en España. Denuncia una «verdadera línea roja» contra ellos.

 

PREGUNTA. Seis meses después de las últimas elecciones generales, ¿por qué tienen que volver a confiar los ciudadanos en políticos que les han decepcionado?

RESPUESTA. Pedro Sánchez tenía un mandato de la ciudadanía para formar gobierno negociando y sumando. Su misión era conseguir los votos para conformar ese Gobierno. Desgraciadamente no ha hecho su trabajo. No ha querido formar Gobierno con nosotros y es quien tiene que asumir la responsabilidad de estas nuevas elecciones. La falta de voluntad de Sánchez no era anecdótica sino que no tenía voluntad real de conformar un Gobierno de izquierdas.

P. En la noche electoral se daba por hecho que habría acuerdo entre PSOE y Podemos, ¿qué ha hecho mal Podemos para no lograr ese Gobierno progresista?

R. Pues mira, yo creo que todo cambió el 26 de mayo cuando Sánchez pensó, por los malos resultados que obtuvimos en las autonómicas y en las municipales, que podía acabar con nosotros. Es ahí dónde se produce el punto de inflexión. Sánchez pretendía acabar con Podemos mientras nos denominaba ‘socio prioritario’. Todos los pasos que dio iban dirigidos a culpabilizarnos de que no queríamos formar Gobierno. Dimos unas muestras de flexibilidad sin precedentes: quedarnos fuera de los ministerios de Estado, que el PSOE marcara la política del Gobierno en Cataluña e, incluso, que Pablo Iglesias se quede al margen. Quizá nuestro mayor error entre comillas porque es la ciudadanía quién decide fue no sacar unos buenos resultados en las autonómicas de mayo y dar a Sánchez la idea de poder acabar con nosotros.

P. ¿Podemos seguirá exigiendo estar dentro de un Gobierno de coalición si los resultados del 10-N repiten los de abril?

R. Nosotros tratamos de poner en valor el voto de nuestros votantes, su criterio. Venimos de la experiencia de un gobierno socialista investido por nuestro esfuerzo y por nuestros votos con un pacto de gobierno sin entrar en el gobierno en el cual muchas de los compromisos no se cumplieron. Por ejemplo en el ámbito de la energía no cumplieron nada. Para poner en valor esos votos hay que estar en el Gobierno. No se trata de sillones. Si hubiéramos querido sillones los hubiéramos tenido. Se trata de garantizar la puesta en marcha de políticas. Debemos mantener ese criterio y si a la primera no ha sido posible lo será a la segunda.

P. España lleva desde el 2015 sumida en la interinidad de sus Gobiernos con cinco elecciones generales casi consecutivas, ¿cuál es el coste para los ciudadanos de esta debilidad?

R. Estamos en esta situación porque los dos grandes partidos no han asumido el final del bipartidismo. Ese es el problema. Como ocurre en 20 de los 28 europeos, la realidad de España hoy es que tiene que haber Gobiernos de coalición. Hay gobiernos de coalición en autonomías o de derechas o de izquierdas, sin fórmulas intermedias, y también en muchos ayuntamientos. La anormalidad es que ni Rajoy ni Sánchez hayan sido capaces de conformar mayorías. La cultura política de los grandes partidos tiene que cambiar.

P. Pero el fracaso entre ustedes y los socialistas parece, según las encuestas, que puede reforzar al bipartidismo con PSOE y PP obteniendo mejores resultados…

R. Yo creo que es una situación puramente coyuntural. El bipartidismo no va a volver. Otros partidos estamos aquí para quedarnos. La representación política de hoy no tiene nada que ver con 2011 con un bipartidismo casi perfecto.

P. ¿Esa fragmentación aboca a España a una inestabilidad permanente?

R. No tiene por qué. Quien tiene la responsabilidad para formar gobierno debe tener habilidad para lograrlo y eso requiere de generosidad también. Dar juego a otras fuerzas. Tenemos la sensación de que la verdadera línea roja está en torno a Unidas Podemos. Todo está enfocado a que Unidas Podemos no entre en el Gobierno. Tenemos el derecho legítimo a estar ahí. El que Sánchez haya tratado de responsabilizar a los demás le ha salido mal porque la gente sabe que él es el responsable de esta situación.

P. Una de las derivadas de la repetición de las elecciones le afecta directamente, ¿por qué decidió abandonar Equo cuando usted fue su fundador después de que las bases decidieran sumarse al proyecto de Más País de Errejón?

R. Porque nunca creí en el proyecto de Iñigo Errejón. Es un proyecto que se basa en la fractura personal y no en la solidez política. En 2015, Podemos nos tiende la mano [a Equo] y nos dice ¿por qué no hacemos un espacio más amplio? cuando no nos necesitaba. Con este acuerdo el ecologismo político obtuvo la mayor representación de su historia en España. Tres diputados en el Congreso, más de 120 concejales, representantes en 15 capitales de provincia entre ellas Madrid. Y tuvimos una influencia decisiva en los programas como Madrid Central que fue un programa estrella y que nosotros pusimos en marcha. No entendí ninguna razón por la cual hubiera cambiar de alianzas y para mí la coherencia es quedarme donde siempre estuve.

P. ¿Se ha sentido traicionado por sus compañeros de Equo?

R. Respeto su decisión. Creo que es un error y el 10 de noviembre veremos.

P. ¿Usted cree que el independentismo catalán es pacífico?

R. Mayoritariamente es pacífico.

P. Pero el independentismo está utilizando la violencia, como reconocía la presidente de la ANC Elisenda Paluzie, para tener foco informativo internacional…

R. Quienes como Torra están siendo dubitativos en condenar la violencia están cometiendo un enorme error. Eso es jugar con fuego y desde Euskadi lo sabemos bien. Debiera condenar de forma clara hechos como los vividos en Barcelona las últimas semanas.

P. En Euskadi, en un clima más calmado, está abierto el debate político sobre el reconocimiento del derecho a decidir, ¿Elkarrekin Podemos deba apoyar el reconocimiento al derecho a decidir en un nuevo Estatuto vasco?

R. Nosotros somos claramente favorables y así lo hemos expresado al reconocimiento de la plurinacionalidad de España y al del derecho a decidir. También hemos dicho y en el debate en Cataluña lo hemos repetido, que debe hacerse de forma legal, consensuada y pactada por las partes. No creemos en una decisión unilateral como hemos visto en Cataluña.

P. Sánchez acaba de recuperar la plurinacionalidad en su programa que había quedado relegado, ¿en la próxima legislatura se abordará la transformación del Estado autonómico en un Estado Federal?

R. Yo creo que el encuadre territorial no está cerrado y la prueba es que resurgen conflictos en Cataluña y en España. Hay que abrir un proceso que dé una solución para los próximos 25 años. El hecho plurinacional está reconocido por la Constitución aunque se hiciera con la boca pequeña hablando de nacionalidades. Pero hay sectores en la política española que no reconocen esa plurinacionalidad. Me parece un disparate. Es un debate muy difícil porque hay posiciones muy intransigentes.

[Entrevistas publicada en El Mundo País Vasco ]

Acto sobre emergencia climática y luchas ambientales en España

El día 10 de octubre, arrancamos la precampaña en Madrid con un acto sobre emergencia climática y luchas ambientales, con la participación de Pablo Iglesias, Mario Rodríguez, Yayo Herrero y Laura Laguna.

Aquí tienes el enlace de la charla completa, por si te lo perdiste.

“La deforestación amazónica está muy vinculada con la industria ganadera y la importación masiva de soja“

El diputado de EQUO Juan López Uralde, como cada martes, analizó la última hora en materia de ecología en el programa La Cafetera de radiocable.com. Uralde puso el foco en los orígenes y consecuencias de los últimos incendios de la Amazonía: “La deforestación amazónica está muy vinculada con la industria ganadera y la importación masiva de soja”.

También señaló el ataque de la ultraderecha y cómo, en el caso español, “la extrema derecha se han instalado en el trumpismo, contra toda verdad científica”.

De hecho, apuntó: “En lo único en que se han equivocado los científicos es en la rapidez con la que está avanzando la Emergencia Climática”.

 

[Sección de ecología en La Cafetera].

Recuerda que cada semana, tenemos sección de Ecología y actualidad en La Cafetera, de Radiocable. Todos los martes desde las 9:00