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El blog de Juantxo López de Uralde

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“Si sacamos un buen resultado Sánchez no tendrá más remedio que negociar”

[Entrevista]

Juan López Uralde, cabeza de lista por Álava de Unidas Podemos

“Defendemos lo mismo en todas partes, pero quizá en Euskadi y Catalunya no se valora lo suficiente” “Le pedimos a la gente que resista;nuestro compromiso es seguir peleando por un gobierno de izquierdas” “Debemos garantizar que las innovaciones en la industria del automóvil no dejan a Álava fuera”.

 

GASTEIZEn lo personal es de suponer que para usted estas elecciones son muy diferentes, tras su salida de Equo, el partido que fundó. ¿Cree que en lo político puede afectar de alguna manera a su candidatura por Álava?

-No creo que afecte porque yo estoy donde he estado todos estos años, en Unidas Podemos. Mis razones para estar aquí son las mismas que en 2015, que en 2016 y que el 28 de abril, y son que Unidas Podemos es la fuerza que más está ejerciendo el ecologismo político. Más allá de las connotaciones personales, desde el punto de vista político creo que no va a haber diferencias.

En Euskadi no, pero en el resto de España Equo ha desembocado en Más País. ¿Qué efecto puede tener esta formación en los resultados de Unidas Podemos? El CIS no prevé un aterrizaje muy sonoro de los de Errejón.

-Nosotros respetamos su decisión, tiene el derecho legítimo de presentarse, pero sí nos preocupa que en bastantes provincias donde es evidente que no va a conseguir ningún resultado pueda dar escaños a la derecha. Lo que pedimos a la gente es que piense bien su voto. En el caso de Bizkaia, por ejemplo, la candidatura de Más País puede llevar a dar un escaño más al PP y hacer que reaparezca en Euskadi.

¿Dan por descartado un pacto entre PSOE y Unidas Podemos vista la negociación del verano y el actual discurso socialista?

-Nosotros lo que pensamos es que muchas veces las cosas no salen a la primera, y que efectivamente Sánchez tenía una hoja de ruta que consistía en intentar acabar con Unidas Podemos, pero no lo va a conseguir. Nuestro suelo se está mostrando fuerte, la gente está movilizada y más allá del resultado lo cierto es que nos mantenemos fuertes. En ese sentido, planteamos nuestra mano tendida, exactamente igual, pero para un gobierno de izquierdas, nosotros no regalamos nuestros votos, y lo que le decimos a la gente es que aguante, que resista, que no es la primera lucha que no se consigue a la primera, que tenemos mucha experiencia en luchas de largo recorrido y que por tanto nuestro compromiso es seguir peleando para conseguir ese gobierno de izquierdas, más allá de lo que quiera o no Sánchez, porque si conseguimos un buen resultado y un grupo parlamentario fuerte es posible que no le quede más remedio que negociar con nosotros.

Y el comodín de la repetición electoral es de suponer que está ya agotado.

-Esos esperamos todos, realmente está jugando con fuego, lo decimos por activa y por pasiva. Nunca quiso pactar con nosotros, quería volver a elecciones porque así se lo habían dicho sus asesores áulicos, y lo vimos muy claramente. Yo participé en la segunda fase de la negociación y en esas reuniones en ningún momento hubo voluntad por parte del PSOE de negociar nada. Lo único que querían era sondear a ver si era posible dividirnos. Nosotros dijimos que íbamos a estar en la mesa hasta el final, que íbamos a hacer lo posible por llegar a un acuerdo, pero la otra parte no querían negociar.

¿La dilación en el inicio de las negociaciones fue el primer indicio de esa falta de voluntad que usted percibió?

-Sí, la noche del 28 de abril hubo ilusión en mucha gente, pero el 26 de mayo Sánchez y sus asesores perciben debilidad en Unidas Podemos y deciden acabar con nosotros. Tardan ochenta días en empezar a negociar, y encima nos llaman socios preferentes, lo cual es falso, en ningún momento hemos sido el socio preferente del PSOE. Nunca ha habido una negociación en serio por parte del PSOE.

¿Fue un error no aceptar la oferta de julio que les hizo Sánchez?

-Seguramente no, porque no era una oferta seria, si lo hubiera sido habríamos seguido negociando en agosto y habríamos alcanzado un acuerdo rápidamente. Ese gobierno hubiera durado muy poquito, ni siquiera creo que hubiéramos llegado a los Presupuestos, con lo cual a lo mejor las elecciones en lugar de haber sido ahora habrían sido dentro de tres meses;así que igual es mejor empezar de cero e ir en serio.

Dice que el PSOE trataba de azuzarles entre ustedes. ¿Les costó a los tres partidos unificar una estrategia de cara a la negociación?

-No, dentro de Unidas Podemos no porque teníamos claro, y era un sentir común, que había que entrar en el Gobierno, poner en valor nuestros votos. Es verdad que en julio tuvimos una discusión e internamente conseguimos llegar a un acuerdo de consenso, el de la abstención, pero para seguir negociando, si no habríamos votado que no. En realidad, el error que cometimos fue pensar que la otra parte quería negociar con nosotros, cuando nunca lo quiso.

¿Les puede perjudicar la vuelta a la efervescencia en Catalunya tras la sentencia del ‘procés’ y el desprestigio de las posiciones, digamos, templadas, sobre el modelo de Estado y la territorialidad?

-Nosotros tenemos el valor de defender lo mismo en Euskadi, en Catalunya, en Sevilla y en Madrid, y esa diferencia que marca Unidas Podemos igual en Euskadi y Catalunya no se valora lo suficiente. Es muy fácil hablar de presos políticos aquí, es muy difícil hacerlo en Cádiz, pero nosotros lo hacemos. Creo que estamos haciendo educación política, y tratamos de explicar las cosas fuera el ámbito de los territorios llamados históricos. Nosotros hablamos de plurinacionalidad sin complejos y sin tapujos, y lo hacemos aquí y en otros sitios. Creo que eso es necesario, porque hay mucho cinismo en la política española y mucho doble lenguaje, decir una cosa aquí y otra allí en función de lo que la gente quiere oír. Nosotros aportamos coherencia.

¿Hasta qué punto es grave la crisis institucional y territorial en el Estado español?

-La situación es muy grave, sobre todo porque hay grandes partidos a los que no les importa tanto solucionar el tema catalán como utilizarlo como materia electoral en otros territorios. Hay partidos que han hecho de Catalunya su único tema. En estos cuatro años en que he estado en el Congreso, por ejemplo Ciudadanos pocas iniciativas ha presentado más allá de las recurrentes sobre Catalunya. y no con un interés de resolver el problema, de mejorar la convivencia, sino con el mismo interés con el que hace determinadas cosas para llamar la atención fuera de Catalunya. Y digo Ciudadanos como puedo decir el PP, por no hablar de Vox. Con esa actitud es muy difícil buscar soluciones, porque no quieren encontrarlas, quieren aprovechar la coyuntura para su propio interés.

¿A quién puede castigar más la abstención, a Sánchez o a ustedes?

-En general la abstención perjudica a la izquierda y por eso le decimos a la gente que no ha salido a la primera, pero que vamos a seguir luchando, y también hacemos un llamamiento a las personas que votaron al PSOE creyéndose las palabras de Sánchez de que iba a intentar formar un gobierno de izquierdas. Mucha gente nos votó a nosotros en 2015 y 2016, y el 28 de abril votó al PSOE por el voto útil, y creemos que ese voto debería volver y así se lo pedimos a esa gente, que vote a Unidas Podemos para garantizar ese gobierno de izquierdas.

En un principio parecía que el miedo a la ultraderecha se había matizado, pero Vox sube, y mucho, en las encuestas. ¿Existe la posibilidad de que cobren un protagonismo esencial en el Congreso?

-Muchos de los escaños que se juega Vox es en los restos con Unidas Podemos, y por eso decía que es importante que la gente reflexione sobre su voto, porque el voto útil de la izquierda en este momento es el de Unidas Podemos, puede marcar la diferencia y dejar a Vox muy lejos de sus expectativas. Si la gente se abstiene o vota opciones sin capacidad de conseguir escaño puede ocurrir que se pierdan escaños en favor de la extrema derecha por un puñado de votos.

¿Y si eso ocurre?

-Es un desastre. Dan miedo, sus mensajes, sus discursos, su falta de racionalidad, es verdaderamente grave lo que está pasando en España con Vox, y la responsabilidad es de la derecha, que le ha dado alas. La única línea roja ha sido contra Unidas Podemos, el PSOE dijo que no podemos estar en el Gobierno porque les quitamos el sueño, y mientras tanto se está permitiendo que la extrema derecha esté en muchos gobiernos regionales, municipales, y de esa manera se le está blanqueando frente a la opinión pública. Se está mandando el mensaje de que no son tan malos y eso es terrible, porque sus mensajes y sus iniciativas en el Congreso están realmente muy alejadas de la realidad y son muy franquistas, porque es un partido franquista, alejado de la sociedad actual.

Y podrían ser la llave que no fue Ciudadanos.

-Si el PP lo permite como lo está permitiendo en tantas autonomías, con carta blanca para ser sus socios, pues eso va a ocurrir, e insisto, sus políticas son peligrosas y suponen retrocesos importantes en muchos derechos conseguidos, todo lo que se ha avanzado en la democracia está en riesgo.

La ecología es por fin, uno de los grandes temas de la agenda política. ¿Tiene esperanza de que eso se traduzca en medidas concretas en relación al cambio climático o la transición ecológica?

-La sociedad se está movilizando, pero si Vox, que es un partido negacionista del cambio climático, cuando los hechos son tan irrefutables, se convierte en llave, tenemos el negacionismo aquí, lo del primo de Rajoy es una broma al lado del discurso de Vox. Yo espero que la gente se movilice, que a lo largo de esta semana se den cuenta de la importancia de que haya un grupo fuerte de Unidas Podemos que garantice una mayoría de izquierda, que deje a esta gente en el espacio del que nunca deben salir.

¿Cuáles serían ahora sus prioridades en el Congreso con respecto a Álava, esas que quedan tan soterradas en campaña?

-A mí hay una cuestión que me preocupa mucho, que puede ser un problema social importante, la capacidad de innovación de la industria automovilística, cómo garantizar que en Álava esa adaptación se produzca. Es un problema que hay que coger de frente, no podemos mirar para otro lado ni hacer como Maroto con el diésel. El tema no está ahí, sino en garantizar que las innovaciones que se están produciendo a toda velocidad en la industria del automóvil no dejen a la industria alavesa fuera. Que tenga capacidad de adaptarse, y ver qué podemos hacer desde las instituciones para asegurar que ese proceso se lleva a cabo, porque tiene una importancia socioeconómica y laboral fundamental y es una transformación global.

[Entrevista publicada en Diario de Noticias de Álava].

Juantxo López de Uralde: «Sánchez pretendía acabar con Podemos»

[Entrevista]

El candidato de Unidas Podemos vivió en primera persona la (no) negociación con el PSOE y apuesta por volver a exigir un Gobierno de coalición si, como en abril, hay una mayoría progresista en España. Denuncia una «verdadera línea roja» contra ellos.

 

PREGUNTA. Seis meses después de las últimas elecciones generales, ¿por qué tienen que volver a confiar los ciudadanos en políticos que les han decepcionado?

RESPUESTA. Pedro Sánchez tenía un mandato de la ciudadanía para formar gobierno negociando y sumando. Su misión era conseguir los votos para conformar ese Gobierno. Desgraciadamente no ha hecho su trabajo. No ha querido formar Gobierno con nosotros y es quien tiene que asumir la responsabilidad de estas nuevas elecciones. La falta de voluntad de Sánchez no era anecdótica sino que no tenía voluntad real de conformar un Gobierno de izquierdas.

P. En la noche electoral se daba por hecho que habría acuerdo entre PSOE y Podemos, ¿qué ha hecho mal Podemos para no lograr ese Gobierno progresista?

R. Pues mira, yo creo que todo cambió el 26 de mayo cuando Sánchez pensó, por los malos resultados que obtuvimos en las autonómicas y en las municipales, que podía acabar con nosotros. Es ahí dónde se produce el punto de inflexión. Sánchez pretendía acabar con Podemos mientras nos denominaba ‘socio prioritario’. Todos los pasos que dio iban dirigidos a culpabilizarnos de que no queríamos formar Gobierno. Dimos unas muestras de flexibilidad sin precedentes: quedarnos fuera de los ministerios de Estado, que el PSOE marcara la política del Gobierno en Cataluña e, incluso, que Pablo Iglesias se quede al margen. Quizá nuestro mayor error entre comillas porque es la ciudadanía quién decide fue no sacar unos buenos resultados en las autonómicas de mayo y dar a Sánchez la idea de poder acabar con nosotros.

P. ¿Podemos seguirá exigiendo estar dentro de un Gobierno de coalición si los resultados del 10-N repiten los de abril?

R. Nosotros tratamos de poner en valor el voto de nuestros votantes, su criterio. Venimos de la experiencia de un gobierno socialista investido por nuestro esfuerzo y por nuestros votos con un pacto de gobierno sin entrar en el gobierno en el cual muchas de los compromisos no se cumplieron. Por ejemplo en el ámbito de la energía no cumplieron nada. Para poner en valor esos votos hay que estar en el Gobierno. No se trata de sillones. Si hubiéramos querido sillones los hubiéramos tenido. Se trata de garantizar la puesta en marcha de políticas. Debemos mantener ese criterio y si a la primera no ha sido posible lo será a la segunda.

P. España lleva desde el 2015 sumida en la interinidad de sus Gobiernos con cinco elecciones generales casi consecutivas, ¿cuál es el coste para los ciudadanos de esta debilidad?

R. Estamos en esta situación porque los dos grandes partidos no han asumido el final del bipartidismo. Ese es el problema. Como ocurre en 20 de los 28 europeos, la realidad de España hoy es que tiene que haber Gobiernos de coalición. Hay gobiernos de coalición en autonomías o de derechas o de izquierdas, sin fórmulas intermedias, y también en muchos ayuntamientos. La anormalidad es que ni Rajoy ni Sánchez hayan sido capaces de conformar mayorías. La cultura política de los grandes partidos tiene que cambiar.

P. Pero el fracaso entre ustedes y los socialistas parece, según las encuestas, que puede reforzar al bipartidismo con PSOE y PP obteniendo mejores resultados…

R. Yo creo que es una situación puramente coyuntural. El bipartidismo no va a volver. Otros partidos estamos aquí para quedarnos. La representación política de hoy no tiene nada que ver con 2011 con un bipartidismo casi perfecto.

P. ¿Esa fragmentación aboca a España a una inestabilidad permanente?

R. No tiene por qué. Quien tiene la responsabilidad para formar gobierno debe tener habilidad para lograrlo y eso requiere de generosidad también. Dar juego a otras fuerzas. Tenemos la sensación de que la verdadera línea roja está en torno a Unidas Podemos. Todo está enfocado a que Unidas Podemos no entre en el Gobierno. Tenemos el derecho legítimo a estar ahí. El que Sánchez haya tratado de responsabilizar a los demás le ha salido mal porque la gente sabe que él es el responsable de esta situación.

P. Una de las derivadas de la repetición de las elecciones le afecta directamente, ¿por qué decidió abandonar Equo cuando usted fue su fundador después de que las bases decidieran sumarse al proyecto de Más País de Errejón?

R. Porque nunca creí en el proyecto de Iñigo Errejón. Es un proyecto que se basa en la fractura personal y no en la solidez política. En 2015, Podemos nos tiende la mano [a Equo] y nos dice ¿por qué no hacemos un espacio más amplio? cuando no nos necesitaba. Con este acuerdo el ecologismo político obtuvo la mayor representación de su historia en España. Tres diputados en el Congreso, más de 120 concejales, representantes en 15 capitales de provincia entre ellas Madrid. Y tuvimos una influencia decisiva en los programas como Madrid Central que fue un programa estrella y que nosotros pusimos en marcha. No entendí ninguna razón por la cual hubiera cambiar de alianzas y para mí la coherencia es quedarme donde siempre estuve.

P. ¿Se ha sentido traicionado por sus compañeros de Equo?

R. Respeto su decisión. Creo que es un error y el 10 de noviembre veremos.

P. ¿Usted cree que el independentismo catalán es pacífico?

R. Mayoritariamente es pacífico.

P. Pero el independentismo está utilizando la violencia, como reconocía la presidente de la ANC Elisenda Paluzie, para tener foco informativo internacional…

R. Quienes como Torra están siendo dubitativos en condenar la violencia están cometiendo un enorme error. Eso es jugar con fuego y desde Euskadi lo sabemos bien. Debiera condenar de forma clara hechos como los vividos en Barcelona las últimas semanas.

P. En Euskadi, en un clima más calmado, está abierto el debate político sobre el reconocimiento del derecho a decidir, ¿Elkarrekin Podemos deba apoyar el reconocimiento al derecho a decidir en un nuevo Estatuto vasco?

R. Nosotros somos claramente favorables y así lo hemos expresado al reconocimiento de la plurinacionalidad de España y al del derecho a decidir. También hemos dicho y en el debate en Cataluña lo hemos repetido, que debe hacerse de forma legal, consensuada y pactada por las partes. No creemos en una decisión unilateral como hemos visto en Cataluña.

P. Sánchez acaba de recuperar la plurinacionalidad en su programa que había quedado relegado, ¿en la próxima legislatura se abordará la transformación del Estado autonómico en un Estado Federal?

R. Yo creo que el encuadre territorial no está cerrado y la prueba es que resurgen conflictos en Cataluña y en España. Hay que abrir un proceso que dé una solución para los próximos 25 años. El hecho plurinacional está reconocido por la Constitución aunque se hiciera con la boca pequeña hablando de nacionalidades. Pero hay sectores en la política española que no reconocen esa plurinacionalidad. Me parece un disparate. Es un debate muy difícil porque hay posiciones muy intransigentes.

[Entrevistas publicada en El Mundo País Vasco ]

Las razones siguen intactas

El ecologismo no se dice, el ecologismo se hace. Y por eso, desde Unidas Podemos, llevamos años trabajando y presentando iniciativas para hacer frente a la crisis climática y ecológica en la que estamos inmersos.

Nuestro programa está lleno de medidas valientes, porque para luchar de manera creíble contra el cambio climático hay que romper la dependencia política del oligopolio energético.

Aquí tienes mi intervención completa del horizonte verde y nuevo modelo industrial de nuestro programa electoral.

#LasRazonesSiguenIntactas

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Acto sobre emergencia climática y luchas ambientales en España

El día 10 de octubre, arrancamos la precampaña en Madrid con un acto sobre emergencia climática y luchas ambientales, con la participación de Pablo Iglesias, Mario Rodríguez, Yayo Herrero y Laura Laguna.

Aquí tienes el enlace de la charla completa, por si te lo perdiste.

Los políticos más influyentes en las redes

  • Un estudio elaborado entre Lasker, Good Rebels y Brandwatch ha determinado quiénes fueron los diputados más influyentes en las redes sociales durante la campaña electoral del pasado 28A, comprendida entre el día 12 y el 26 de abril (aunque el estudio también recoge hasta el mismo día 28).
  • Empleando las herramientas de monitorización y escucha en la red más potentes y avanzadas en la actualidad, analizaron las temáticas más “relevantes” en el discurso político; quiénes son los diputados más influyentes; quiénes son los más activos; cuáles fueron los bloques temáticos más olvidados; y cuál es el mapa de los emojis utilizados, entre otras cuestiones.

Echa un ojo a los resultados

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López de Uralde: «Tenemos muchas diferencias con Pacma, y no sobre el tema animalista»

[Entrevista en Público. Por Alejandro Tena].

El político de Equo atiende ‘Público’ para hablar sobre la campaña electoral, la confluencia del partido verde con Unidas Podemos, entre otros temas de interés, como el auge de Vox y las manifestaciones de Jóvenes por el Clima.

En un momento de crisis climática, con las calles de Europa inundadas de activistas y estudiantes que claman contra el calentamiento global, la política se vuelve necesaria. No es casualidad que hace poco menos de un mes se concentraran miles de jóvenes frente al Congreso de los Diputados al grito de «No hay planeta B». Si no se actúa ya, pagaremos las consecuencias.

Juan López de Uralde es, quizá, la voz más representativa del ecologismo en el Parlamento. Diputado y fundador de Equo, con un pasado vinculado al activismo, trabaja duro para volver a ser elegido el 28A dentro de las listas de Unidas Podemos. Lo hará como cabeza de lista de la coalición por Álava, después de ganar por mayoría en las primarias del partido verde.

¿Por qué Equo decidió acudir con Unidas Podemos a las elecciones generales del 28A?

Nosotros, desde 2015, apostamos por sumar, por confluir, porque creemos que el espacio del cambio es un espacio diverso que nos enriquece. En ese sentido, en estas elecciones generales era necesaria esa unidad teniendo en cuenta que hay un riesgo real de que la extrema derecha llegue a las instituciones. Nosotros tenemos que hacer un bloque lo más consistente posible para poder condicionar que el futuro gobierno siga siendo de cambio y de avance en políticas de igualdad y sostenibilidad.

Es partidario de que la izquierda sume, ¿qué opina de la disgregación que hay en Madrid y de que Equo concurra allí con Errejón y Carmena?

Me entristece esa división. Desde mi punto de vista deberíamos ir juntos. Desde el punto de vista personal esto ha generado divisiones que no ayudan a encarar un futuro en el que queramos o no vamos a tener que sumar. Desde el principio, mi apuesta era clara por la unidad, pero no ha sido posible.

Habla de la necesidad de sumar para combatir a la extrema derecha, ¿le da miedo Vox? ¿Cómo está viviendo este auge?

No me da miedo porque no tenemos que tener miedo, pero me preocupa el hecho de que un partido neofascista pueda tener tan alta intención de voto. Es neofranquista en todos sus aspectos, con posiciones fuera de la realidad en temas como el cambio climático, donde dicen que es una milonga. También lo son por su homofobia claramente explicitada o por el rechazo al migrante. Me parece que es muy preocupante que este partido pueda llegar a las instituciones. Creo que no debería ser así, pero no debemos reaccionar con miedo, sino con la fuerza de que tenemos propuestas mucho mejores para hacerles frente. Hay que hacerles frente con políticas.

Antes de tratar temas de campaña, hablemos de la legislatura que se cierra ¿Cree que el Gobierno de Sánchez ha hecho suficiente en materia climática?

No, en absoluto. El PSOE ha hecho un amago, pero no ha terminado de cumplir con los compromisos que había adoptado y no ha presentado la Ley de Cambio Climático. Ha dejado pasar una legislatura porque le han temblado las piernas ante los poderes económicos. Esperemos que la próxima legislatura haya un grupo suficientemente fuerte para poder respaldar esta ley y frenar el cambio climático.

¿Qué aspectos relevantes debería incluir esta ley?

Es fundamental que sea ambiciosa para poder reducir las emisiones, en la línea de lo que propone el IPCC (Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático), al 50% para 2030. Además, para que esto salga adelante, se necesita llegar a un escenario con el cien por cien de las energías renovables. Esta ley también debe servir para dar un paso hacia la movilidad eléctrica. Esperamos que en la próxima legislatura tengamos una mayoría lo suficientemente fuerte como para impulsarla.

Unidas Podemos presenta un programa muy ambicioso en materia medioambiental. Tienen hasta 43 puntos destinados a combatir el cambio climático. ¿Qué papel ha jugado Equo en ello?

El programa es el resultado del trabajo que se ha hecho a lo largo de toda esta legislatura. No es solamente nuestra aportación concreta, sino que el programa deriva de la Ley de Cambio Climático que registramos en 2018. Hemos tenido debates muy enriquecedores en todo el proceso de elaboración de esta ley, no sólo entre Equo y los actores políticos, también con otras organizaciones sociales que participaron en la elaboración. Finalmente esta legislación ha terminado concretándose en un programa. Hemos sacado lo más destacado, pero hay mucho más.

Hablan de una transición energética en la que se puedan ir cerrando de manera paulatina las nucleares y las plantas de carbón, pero advierten de que crearán dos puestos de trabajo por cada uno que se pierda, ¿cómo lo harán?

Que la transición ecológica y energética sea justa es una necesidad. No basta con cambiar el modelo, sino que no deben quedarse víctimas en el camino. Por ello, promovemos la creación de una herramienta, que es un banco para financiar la transición y destinar el 2,5 del PIB a esa transformación. Esto no es sólo política medioambiental, también es política industrial y política de generación de empleo. Creemos que a través del impulso de proyectos de transición energética se puede garantizar que sea justa.

También abogan por la creación de una empresa pública de energía, ¿por qué? ¿Cree que es posible que esta medida reciba el apoyo de otros grupos?

La política energética está en manos de un oligopolio que hace que haya un problema grave de pobreza energética en nuestro país y que el precio de la luz esté completamente disparado. Creemos que esto es completamente inaceptable y por eso apostamos por la creación de esta empresa pública. Este es nuestro programa, ya tendremos tiempo de hablarlo con el Partido Socialista, aunque algunas de estas propuestas ya las hablamos con ellos en la elaboración de esa Ley de Cambio Climático que al final no presentaron.

El programa de Unidas Podemos habla también de acabar con las subvenciones a la tauromaquia, ¿Por qué no se apuesta por una abolición directa?

Creemos que es más efectivo eliminar las subvenciones porque con ello se termina de facto con la tauromaquia. Una prohibición sería una confrontación directa que podría provocar un efecto rebote y tener el efecto contrario. En ese sentido, nosotros creemos que es mejor ir paso a paso, eliminando el apoyo público. Es una hoja de ruta más efectiva que la que proponen otros.

Siguiendo con derechos animales, ¿por qué Pacma no se ha incluido en la confluencia?

Se planteó en su momento y no quisieron. Realmente con Pacma tenemos muchas diferencias que han ido apareciendo. No directamente sobre el tema animalista, sino en otras cuestiones programáticas. Pacma, en primer lugar, no ha querido, pero es que, además, su programa no responde a nuestros planteamientos.

En los últimos meses los jóvenes de Europa han puesto el calentamiento global en el centro del debate político. En España los estudiantes llenaron la Puerta del Sol y muchas plazas de otras ciudades. ¿Cómo valora este movimiento?

Me parece que es la mejor noticia de los últimos años. Espero que sean capaces de mantenerla en el tiempo y que realmente pongan presión sobre la clase política para que el cambio climático siga en la agenda. Ya he mencionado la ausencia de este tema en los debates políticos, lo que es indicativo de que para los medios de comunicación y para muchos políticos no está en la agenda. Si no afrontamos la lucha contra el cambio climático, no vamos a tener un planeta donde estar. Esto lo están diciendo los jóvenes en Europa y es la mejor noticia.

Además, en los últimos días se ha convertido en noticia las detenciones de cientos de personas que protestaban en Inglaterra contra el cambio climático, ¿está yendo la sociedad por delante de la clase política en este tema?

Esto está ocurriendo desde hace mucho tiempo. La sociedad se está moviendo desde hace mucho tiempo. Recuerdo que en la cumbre de Copenhague, cuando yo estuve detenido, hubo una gran movilización social en las calles. Desgraciadamente los intereses empresariales y la cobardía de los políticos están impidiendo que se avance en la lucha contra el cambio climático. Esperamos que la movilización ciudadana continúe y se siga presionando a determinados políticos. Políticos que están financiados por la banca y por lo tanto hay que cuestionar su independencia.

El movimiento ecologista español ha tenido un papel importante a nivel social, pero nunca ha llegado a ser un elemento político fuerte como ocurre en otros estados de Europa ¿Por qué?

Es algo que he reflexionado mucho. Esto tiene que ver con la educación y la falta de conciencia que hay en nuestra sociedad con los problemas ambientales. Esto, afortunadamente, ha empezado a cambiar con el movimiento de los jóvenes por el clima. Sin embargo, la crisis ecológica se ha visto como un problema secundario, también por parte de la izquierda. Esto está cambiando, pero desgraciadamente está cambiando porque la gravedad de la crisis es irreversible.

Se habla mucho del negacionismo y la incapacidad de la derecha para afrontar la crisis climática, pero ¿cree que la izquierda española está a la altura del momento?

Creo que eso ha cambiado. Fue un tema secundario, pero ahora mismo sí que se está afrontando la crisis. El programa de Unidas Podemos, el Horizonte Verde es el eje prioritario.

Entrevista publicada en Público.es

 

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