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El blog de Juantxo López de Uralde

Etiqueta: ecología

“Si sacamos un buen resultado Sánchez no tendrá más remedio que negociar”

[Entrevista]

Juan López Uralde, cabeza de lista por Álava de Unidas Podemos

“Defendemos lo mismo en todas partes, pero quizá en Euskadi y Catalunya no se valora lo suficiente” “Le pedimos a la gente que resista;nuestro compromiso es seguir peleando por un gobierno de izquierdas” “Debemos garantizar que las innovaciones en la industria del automóvil no dejan a Álava fuera”.

 

GASTEIZEn lo personal es de suponer que para usted estas elecciones son muy diferentes, tras su salida de Equo, el partido que fundó. ¿Cree que en lo político puede afectar de alguna manera a su candidatura por Álava?

-No creo que afecte porque yo estoy donde he estado todos estos años, en Unidas Podemos. Mis razones para estar aquí son las mismas que en 2015, que en 2016 y que el 28 de abril, y son que Unidas Podemos es la fuerza que más está ejerciendo el ecologismo político. Más allá de las connotaciones personales, desde el punto de vista político creo que no va a haber diferencias.

En Euskadi no, pero en el resto de España Equo ha desembocado en Más País. ¿Qué efecto puede tener esta formación en los resultados de Unidas Podemos? El CIS no prevé un aterrizaje muy sonoro de los de Errejón.

-Nosotros respetamos su decisión, tiene el derecho legítimo de presentarse, pero sí nos preocupa que en bastantes provincias donde es evidente que no va a conseguir ningún resultado pueda dar escaños a la derecha. Lo que pedimos a la gente es que piense bien su voto. En el caso de Bizkaia, por ejemplo, la candidatura de Más País puede llevar a dar un escaño más al PP y hacer que reaparezca en Euskadi.

¿Dan por descartado un pacto entre PSOE y Unidas Podemos vista la negociación del verano y el actual discurso socialista?

-Nosotros lo que pensamos es que muchas veces las cosas no salen a la primera, y que efectivamente Sánchez tenía una hoja de ruta que consistía en intentar acabar con Unidas Podemos, pero no lo va a conseguir. Nuestro suelo se está mostrando fuerte, la gente está movilizada y más allá del resultado lo cierto es que nos mantenemos fuertes. En ese sentido, planteamos nuestra mano tendida, exactamente igual, pero para un gobierno de izquierdas, nosotros no regalamos nuestros votos, y lo que le decimos a la gente es que aguante, que resista, que no es la primera lucha que no se consigue a la primera, que tenemos mucha experiencia en luchas de largo recorrido y que por tanto nuestro compromiso es seguir peleando para conseguir ese gobierno de izquierdas, más allá de lo que quiera o no Sánchez, porque si conseguimos un buen resultado y un grupo parlamentario fuerte es posible que no le quede más remedio que negociar con nosotros.

Y el comodín de la repetición electoral es de suponer que está ya agotado.

-Esos esperamos todos, realmente está jugando con fuego, lo decimos por activa y por pasiva. Nunca quiso pactar con nosotros, quería volver a elecciones porque así se lo habían dicho sus asesores áulicos, y lo vimos muy claramente. Yo participé en la segunda fase de la negociación y en esas reuniones en ningún momento hubo voluntad por parte del PSOE de negociar nada. Lo único que querían era sondear a ver si era posible dividirnos. Nosotros dijimos que íbamos a estar en la mesa hasta el final, que íbamos a hacer lo posible por llegar a un acuerdo, pero la otra parte no querían negociar.

¿La dilación en el inicio de las negociaciones fue el primer indicio de esa falta de voluntad que usted percibió?

-Sí, la noche del 28 de abril hubo ilusión en mucha gente, pero el 26 de mayo Sánchez y sus asesores perciben debilidad en Unidas Podemos y deciden acabar con nosotros. Tardan ochenta días en empezar a negociar, y encima nos llaman socios preferentes, lo cual es falso, en ningún momento hemos sido el socio preferente del PSOE. Nunca ha habido una negociación en serio por parte del PSOE.

¿Fue un error no aceptar la oferta de julio que les hizo Sánchez?

-Seguramente no, porque no era una oferta seria, si lo hubiera sido habríamos seguido negociando en agosto y habríamos alcanzado un acuerdo rápidamente. Ese gobierno hubiera durado muy poquito, ni siquiera creo que hubiéramos llegado a los Presupuestos, con lo cual a lo mejor las elecciones en lugar de haber sido ahora habrían sido dentro de tres meses;así que igual es mejor empezar de cero e ir en serio.

Dice que el PSOE trataba de azuzarles entre ustedes. ¿Les costó a los tres partidos unificar una estrategia de cara a la negociación?

-No, dentro de Unidas Podemos no porque teníamos claro, y era un sentir común, que había que entrar en el Gobierno, poner en valor nuestros votos. Es verdad que en julio tuvimos una discusión e internamente conseguimos llegar a un acuerdo de consenso, el de la abstención, pero para seguir negociando, si no habríamos votado que no. En realidad, el error que cometimos fue pensar que la otra parte quería negociar con nosotros, cuando nunca lo quiso.

¿Les puede perjudicar la vuelta a la efervescencia en Catalunya tras la sentencia del ‘procés’ y el desprestigio de las posiciones, digamos, templadas, sobre el modelo de Estado y la territorialidad?

-Nosotros tenemos el valor de defender lo mismo en Euskadi, en Catalunya, en Sevilla y en Madrid, y esa diferencia que marca Unidas Podemos igual en Euskadi y Catalunya no se valora lo suficiente. Es muy fácil hablar de presos políticos aquí, es muy difícil hacerlo en Cádiz, pero nosotros lo hacemos. Creo que estamos haciendo educación política, y tratamos de explicar las cosas fuera el ámbito de los territorios llamados históricos. Nosotros hablamos de plurinacionalidad sin complejos y sin tapujos, y lo hacemos aquí y en otros sitios. Creo que eso es necesario, porque hay mucho cinismo en la política española y mucho doble lenguaje, decir una cosa aquí y otra allí en función de lo que la gente quiere oír. Nosotros aportamos coherencia.

¿Hasta qué punto es grave la crisis institucional y territorial en el Estado español?

-La situación es muy grave, sobre todo porque hay grandes partidos a los que no les importa tanto solucionar el tema catalán como utilizarlo como materia electoral en otros territorios. Hay partidos que han hecho de Catalunya su único tema. En estos cuatro años en que he estado en el Congreso, por ejemplo Ciudadanos pocas iniciativas ha presentado más allá de las recurrentes sobre Catalunya. y no con un interés de resolver el problema, de mejorar la convivencia, sino con el mismo interés con el que hace determinadas cosas para llamar la atención fuera de Catalunya. Y digo Ciudadanos como puedo decir el PP, por no hablar de Vox. Con esa actitud es muy difícil buscar soluciones, porque no quieren encontrarlas, quieren aprovechar la coyuntura para su propio interés.

¿A quién puede castigar más la abstención, a Sánchez o a ustedes?

-En general la abstención perjudica a la izquierda y por eso le decimos a la gente que no ha salido a la primera, pero que vamos a seguir luchando, y también hacemos un llamamiento a las personas que votaron al PSOE creyéndose las palabras de Sánchez de que iba a intentar formar un gobierno de izquierdas. Mucha gente nos votó a nosotros en 2015 y 2016, y el 28 de abril votó al PSOE por el voto útil, y creemos que ese voto debería volver y así se lo pedimos a esa gente, que vote a Unidas Podemos para garantizar ese gobierno de izquierdas.

En un principio parecía que el miedo a la ultraderecha se había matizado, pero Vox sube, y mucho, en las encuestas. ¿Existe la posibilidad de que cobren un protagonismo esencial en el Congreso?

-Muchos de los escaños que se juega Vox es en los restos con Unidas Podemos, y por eso decía que es importante que la gente reflexione sobre su voto, porque el voto útil de la izquierda en este momento es el de Unidas Podemos, puede marcar la diferencia y dejar a Vox muy lejos de sus expectativas. Si la gente se abstiene o vota opciones sin capacidad de conseguir escaño puede ocurrir que se pierdan escaños en favor de la extrema derecha por un puñado de votos.

¿Y si eso ocurre?

-Es un desastre. Dan miedo, sus mensajes, sus discursos, su falta de racionalidad, es verdaderamente grave lo que está pasando en España con Vox, y la responsabilidad es de la derecha, que le ha dado alas. La única línea roja ha sido contra Unidas Podemos, el PSOE dijo que no podemos estar en el Gobierno porque les quitamos el sueño, y mientras tanto se está permitiendo que la extrema derecha esté en muchos gobiernos regionales, municipales, y de esa manera se le está blanqueando frente a la opinión pública. Se está mandando el mensaje de que no son tan malos y eso es terrible, porque sus mensajes y sus iniciativas en el Congreso están realmente muy alejadas de la realidad y son muy franquistas, porque es un partido franquista, alejado de la sociedad actual.

Y podrían ser la llave que no fue Ciudadanos.

-Si el PP lo permite como lo está permitiendo en tantas autonomías, con carta blanca para ser sus socios, pues eso va a ocurrir, e insisto, sus políticas son peligrosas y suponen retrocesos importantes en muchos derechos conseguidos, todo lo que se ha avanzado en la democracia está en riesgo.

La ecología es por fin, uno de los grandes temas de la agenda política. ¿Tiene esperanza de que eso se traduzca en medidas concretas en relación al cambio climático o la transición ecológica?

-La sociedad se está movilizando, pero si Vox, que es un partido negacionista del cambio climático, cuando los hechos son tan irrefutables, se convierte en llave, tenemos el negacionismo aquí, lo del primo de Rajoy es una broma al lado del discurso de Vox. Yo espero que la gente se movilice, que a lo largo de esta semana se den cuenta de la importancia de que haya un grupo fuerte de Unidas Podemos que garantice una mayoría de izquierda, que deje a esta gente en el espacio del que nunca deben salir.

¿Cuáles serían ahora sus prioridades en el Congreso con respecto a Álava, esas que quedan tan soterradas en campaña?

-A mí hay una cuestión que me preocupa mucho, que puede ser un problema social importante, la capacidad de innovación de la industria automovilística, cómo garantizar que en Álava esa adaptación se produzca. Es un problema que hay que coger de frente, no podemos mirar para otro lado ni hacer como Maroto con el diésel. El tema no está ahí, sino en garantizar que las innovaciones que se están produciendo a toda velocidad en la industria del automóvil no dejen a la industria alavesa fuera. Que tenga capacidad de adaptarse, y ver qué podemos hacer desde las instituciones para asegurar que ese proceso se lleva a cabo, porque tiene una importancia socioeconómica y laboral fundamental y es una transformación global.

[Entrevista publicada en Diario de Noticias de Álava].

Presentación del programa electoral #LasRazonesSiguenIntactas

El 13 de octubre, presentamos el programa electoral para las elecciones generales del próximo 10 de noviembre.

El ecologismo no se dice, el ecologismo se hace. Y por eso, desde Unidas Podemos, llevamos años trabajando y presentando iniciativas para hacer frente a la crisis climática y ecológica en la que estamos inmersos.

Nuestro programa está lleno de medidas valientes, porque para luchar de manera creíble contra el cambio climático hay que romper la dependencia política del oligopolio energético.

Aquí tienes mi intervención completa de la presentación del horizonte verde y nuevo modelo industrial de nuestro programa electoral.

#LasRazonesSiguenIntactas

Contra el maltrato a los animales salvajes: modifiquemos el Código Penal

Hace unos meses presentamos en el Congreso una Proposición de Ley cuyo objetivo es la ampliación a los animales salvajes de la protección en el Código Penal frente al maltrato animal. Ahora mismo los animales salvajes están explícitamente excluidos de dicha protección.  Esta propuesta tan necesaria viene al caso de los múltiples episodios de maltrato a animales salvajes que se vienen produciendo en los últimos meses, y que vamos conociendo a través de vídeos reproducidos en las redes sociales. Lobos, jabalíes, zorros… son algunas de las especies en las que de formas más evidente se dan estos casos, que normalmente quedan sin ningún tipo de castigo.

Como digo, el principal objetivo de esta PL es el reforzamiento de la protección penal del tipo básico del delito de maltrato animal regulado en el artículo 337. 1 a través,  de la ampliación de los animales penalmente protegidos frente al maltrato, incluyendo en él también a los animales salvajes.

En el artículo 337.1 letra d) se excluye expresamente a los animales salvajes de la protección penal frente al maltrato, situación jurídica ésta que actualmente permite que casos como los que recientemente han sacudido a la opinión pública española, como el del jabalí despeñado por unos excursionistas en Asturias, el del jabalí ahogado brutalmente por una persona en un canal de riego, o el atropello deliberado de un lobo en la Sierra de Gredos que, también, como los anteriores, fue grabado en vídeo, queden penalmente impunes. Todo ello ha puesto de relieve la necesidad de ampliar la protección penal por maltrato animal a los animales salvajes para que hechos como los narrados no queden sin ningún tipo de reproche penal.

Para ampliar esta protección penal frente al maltrato a los animales salvajes se propone la fórmula ya tomada tanto por el legislador alemán en la TierSchG, que utiliza el concepto de animal vertebrado (Wirbeltier), esto es, aquel que posee columna vertebral, desarrollo simétrico dual y sistema nervioso central, como por el legislador británico, que utiliza idéntica definición del animal protegido al amparo de la Animal Welfare Act 2006, ya que ello permite ampliar el campo de protección a animales que poseen idéntica capacidad de sufrimiento y que son, por tanto, igualmente susceptibles de ser maltratados si se topan con el agente criminal. Este es el elemento esencial, que estos animales tienen capacidad de sentir y sufrir, y que se encuentran absolutamente indefensos y al albur de lo que el humano quiera hacer con ellos.

Sin embargo esta PL ha recibido una respuesta airada por parte del lobby de la caza (que no representa  a todos los cazadores), quienes afirman ver amenazada su actividad por esta propuesta, llegando incluso a acusarnos de querer prohibir la caza y la pesca en España, todo ello con el único objetivo de extender la duda entre el colectivo de cazadores, más allá de la propia PL.

Sin embargo esta PL nada tiene que ver: la caza, a día de hoy, es una actividad legal si se desarrolla dentro del marco jurídico habilitante para su desarrollo. Por tanto, los cazadores que cumplan con esa legalidad,
al igual que sucede en otros países con idénticas fórmulas penales de protección de los animales salvajes, no tienen por qué percibir esta proposición de reforma como un ataque a la actividad cinegética. Lo que se trata es de frenar el maltrato animal, la impunidad de comportamientos injustificables desde todo punto de vista, que tienen como víctimas a los animales salvajes con independencia de las aficiones del posible
agente criminal.

A pesar de ello, a día de hoy, el lobby de la caza se opone de manera frontal a cualquier avance en defensa de los animales, y lo considera una amenaza a sus intereses. Quizás por eso esa postura tajante en contra de nuestra PL, cuyo objetivo es perseguir el maltrato animal, y que viene avalada por numerosos argumentos jurídicos.

Por nuestra parte seguiremos trabajando para mejorar la protección de los animales en la legislación española, aunque nos encontremos con obstáculos como el descrito.

Ecologismo de Emergencia

 

Recientemente se han publicado tres documentos suscritos por personas relevantes de la comunidad científica que, sin duda, deben hacernos reflexionar sobre la necesidad de acelerar la acción ecologista y su ámbito de influencia si queremos ser efectivos y frenar el deterioro galopante al que sometemos al Planeta.

“Tenemos tres años para actuar frente al cambio climático antes de que sea demasiado tarde”, publicaba en Nature un grupo de expertos y expertas liderados por Christiana Figueres, que hasta el año pasado era la secretaria ejecutiva de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. Basándose en un informe de Carbon Tracker, fijan el 2020 como año límite para hacer posibles los compromisos de estabilización de las temperaturas adquiridos en el Acuerdo de París: si las emisiones globales continúan subiendo más allá de 2020, o se estabilizan al mismo nivel, o será imposible sostener los objetivos establecidos en París, que terminarían por convertirse en papel mojado.

Y para conseguirlo han establecido son una hoja de ruta con seis aspectos urgentes sobre los que actuar para cumplir con una serie de horizontes en 2020.

En materia de energía es necesario alcanzar el 30% de generación eléctrica global renovable; y eliminar del todo nuevos permisos para nuevas plantas de carbón, cerrando de forma progresiva las existentes. a ello añadimos nosotros el Imprescindible cierre nuclear

Las ciudades en que vivimos también deben apostar por un impulso decidido a la descarbonización de sus edificios e infraestructuras. Y en cuestiones de transporte al menos el 15% de las ventas globales de coches deben ser ya eléctricos, además de incrementar el transporte colectivo en las ciudades, llegar al 20% de aumento en la eficiencia de vehículos pesados, y reducir el 20% de emisiones en el sector de la aviación por km.

Las actuales emisiones procedentes de la deforestación y el cambio de uso del suelo suponen el 12% del total. Deben reducirse hasta cero si queremos convertir la reforestación en un sumidero de carbono para 2030, asimismo las prácticas agrícolas sostenibles pueden paliar también las emisiones actuales.

Otra pieza clave es la industria pesada (acero, hierro, cemento, química, petróleo y gas) intensiva en consumo de energía y que supone un quinto de las emisiones globales, por lo que es imprescindible abordar la reducción de emisiones en este sector.

Y por ultimo, tenemos el sector financiero, un reciente informe afirmaba que el G20 debía redoblar esfuerzos en las inversiones en energías renovables, pero además es imprescindible multiplicar por 10 el capital global que actualmente se invierte en apoyar iniciativas frente al cambio climático.

Queda claro que la tarea no es fácil, ni tenemos demasiado tiempo para llevarla a cabo si nos tomamos en serio que en 2020 las emisiones deberían de estar ya bajando. Pero hay más.

Un reciente estudio publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences concluye de forma contundente que estamos ante la sexta extinción de especies vivas. La actual pérdida masiva de fauna es una aniquilación biológica, y los propios científicos llegan a definirlo como un “ataque alarmante contra los fundamentos de la civilización humana”. Las cinco extinciones masivas anteriores, que se han producido a lo largo de la historia de la Tierra, se debieron a cambios drásticos en las condiciones de vida del Planeta. En la actualidad, sin embargo, es el ser humano quien está causando la gran extinción animal. La destrucción del hábitat, la introducción en los ecosistemas de especies exóticas invasoras, la sobrexplotacion de los recursos hídricos, la expansión urbanística, los incendios forestales, las prácticas agrícolas intensivas, la utilización de sustancias químicas nocivas, la caza indiscriminada de especies, la contaminación de las aguas, los plásticos en el medio marino… Son tantas nuestras acciones que tienen como consecuencia el declive de la biodiversidad, que es profundo y urgente el cambio que tenemos que acometer en nuestro modo de vida si queremos frenar este drama.

Y por último me refiero al deterioro de los mares: también los océanos han dicho basta. La Conferencia de los Océanos organizada por Naciones Unidas, y celebrada en Nueva York en junio de este año, puso de manifiesto que la contaminación marina de todo tipo, la acidificación y el aumento de la temperatura de las aguas debido al cambio climático, y la sobreexplotación de los bancos de pesca, están llevando a los océanos al límite. Recientes estudios ponen de manifiesto que, de no cambiar las cosas, para 2050 en los mares del mundo habrá más plásticos que peces. Así que los mares, que cubren la mayor parte de la superficie de nuestro Planeta, y que fueron el origen de la vida, se encuentran también gravemente amenazados por la actividad humana.

La situación es extrema. La crisis ecológica se ha agudizado en los últimos años, y ya no hay rincón del Planeta o especie viva que sea ajena a esta urgencia. Los informes científicos son abrumadores e incuestionables en aspectos como el cambio climático, la pérdida de biodiversidad o la degradación de los océanos. Es necesario actuar, y hacerlo en todos los frentes. Y sin duda la acción política es imprescindible, y lo es desde el nivel local, al nacional e internacional. En las instituciones públicas se toman cada día decisiones que afectan a este futuro, sin que en muchos casos nadie cuestione aquellas que agravan la crisis ecológica. Precisamente esta situación es la que nos llevó a algunos activistas en 2010 a dar el paso a la política y fundar EQUO, ahora presente en Unidos Podemos y en muchas de las candidaturas municipales que están trayendo el cambio a nuestras ciudades. Y en ello seguimos con más convicción si cabe.

Sin embargo, las turbulencias de la política nos hacen a menudo perder el foco de la crisis ecológica que vivimos, y nos llevan a atender y dedicar demasiado tiempo y esfuerzo a cuestiones partidistas, que nos frenan y nos impiden dedicarnos a aquello para lo que nacimos. Discusiones estériles que poco o nada aportan a la lucha contra la crisis global. Un modelo depredador, que sólo considera el beneficio económico inmediato, está en la raíz de la situación crítica que vivimos, pero sólo podremos cambiarlo haciendo frente a cada uno de los proyectos depredadores de recursos y personas en los que se concreta cada día. Perdernos en debates estériles no conseguirá impulsar cambios.

Necesitamos un ecologismo de emergencia que haga frente a estos problemas de manera decidida, sin desviarse de los objetivos marcados. Cada paso que demos debe tener una meta concreta para frenar la crisis ecológica que compromete la supervivencia del ser humano sobre la Tierra. El plazo es corto y el objetivo demasiado ambicioso. Pero sólo la lucha decidida contra el origen del problema puede sacarnos de esta situación. No hay tiempo que perder.