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El blog de Juantxo López de Uralde

Etiqueta: COP25 Madrid

La lucha climática después de la COP25

Como ocurre después de cada COP, el diagnóstico sobre el resultado de la COP25 es variable según la fuente a la que se consulte. Los negociadores y políticos siempre suelen hacer una valoración en positivo, mientras los movimientos ecologistas son mucho más duros en sus declaraciones finales. Probablemente ambas partes tengan “sus” razones, pero lo que es indiscutible es que los datos son contundentes: un año más en 2019 las emisiones globales de CO2 han vuelto a subir, lo que tras 25 COPs da alas al pesimismo.  En esta encrucijada, ¿cómo hacer frente de forma efectiva a la emergencia climática?

Desde mi punto de vista de nada sirve apuntar a la herramienta (la COP), ya que sus escasos resultados son consecuencia de la escasa voluntad política de países muy importantes en volumen de emisiones como Estados Unidos, Brasil, China, India o Rusia. En otras palabras: el problema de fondo es la falta de ambición política de esos gobiernos, e incluso el negacionismo del que alardean algunos de esos gobiernos. Apuntar por tanto a la COP como culpable es un ejercicio tan inútil como contraproducente, ya que puede servir de cortina de humo para ocultar los verdaderos culpables de la situación.

Desde hace años algunos venimos apuntando al papel obstaculizador de las corporaciones energéticas y de los combustibles fósiles en la lucha  global contra el cambio climático. Los lobbies empresariales han boicoteado cumbres, financiado con grandes sumas el negacionismo y bloqueado avances en la lucha contra el cambio climático. Además, han cooptado gobiernos importantes en el tablero mundial que ahora se ponen a la cabeza en el boicot a los avances en política climática. Aquí está el corazón del problema, y conviene tenerlo en cuenta para no seguir errando el tiro, ni la crítica.

Es significativo que en la COP25 la representación física de dos países clave, Brasil y Estados Unidos, estuviera sustentanda por la sociedad civil y no por sus respectivos gobiernos. El stand de Brasil era un espacio que estaba habilitado por la sociedad civil, ante la ausencia de un pabellón gubernamental. En el caso de Estados Unidos, el movimiento We are still in compartía espacio nada menos que con WWF.

De la misma manera en toda esta COP25 ha sido muy visible la presencia de la sociedad civil, desbordando en muchos casos la misma Cumbre, como con la masiva manifestación del 6D. Los emergentes movimientos juveniles han ventilado como un soplo de aire fresco el conjunto del proceso.

La clave de la lucha contra la emergencia climática en esta década crucial pasa por:

 

  • Apuntar con claridad a las corporaciones responsables del aumento constante de las emisiones, descubriendo a sus lobbies y exponiendo su irresponsabilidad, incluso en los tribunales.
  • Denunciar el negacionismo climático en todas sus formas. El silencio no puede ser una opción: el negacionismo político oportunista y criminal debe ser expuesto y contestado de manera permanente.
  • Fortalecer los movimientos sociales contra el cambio climático.  La lucha en la calle es una herramienta imprescindible para conseguir avances políticos.
  • Los avances más importantes pueden darse a nivel local, en las ciudades grandes y pequeñas. Por ello es fundamental el trabajo en las urbes, sea cual sea el signo del gobierno del país.
  • Fortalecer los movimientos en los países con gobiernos negacionistas a través del apoyo, la denuncia y la cooperación internacional. Quienes luchan en ambientes adversos deben saberse apoyados.

A través de todo esto debemos acompañar las luchas políticas y los necesarios avances tecnológicos y científicos. Con todo ello podemos llegar a alcanzar ese objetivo de reducción de las emisiones de un 50% para el año 2030. No hay tiempo para el desánimo: la pasividad no es una opción.

 

[Artículo publicado en EfeVerde]

 

COP25: “Grandes contaminadores como EEUU o China siguen bloqueando la lucha contra el cambio climático“

En la sección de ecología de La Cafetera de radiocable.com analizamos la Cumbre del Clima COP25:

«Sería injusto achacar el fracaso de la COP a la cumbre en sí misma, cuando el problema es la falta de voluntad política de los grandes contaminadores como Brasil, EEUU o China».

«La voluntad de luchar contra el cambio climático es mayoritaria, pero el bloqueo de los grandes contaminadores lo hacen muy difícil».

«Son los grandes contaminadores como Estados Unidos o China los que tienen bloqueado todo el proceso, y así es muy difícil hacer frente al problema»

Puedes escuchar aquí la entrevista completa.

 

López de Uralde lamenta que los gobiernos no han escuchado en la COP25 el clamor de la calle

El diputado de Unidas Podemos, Juantxo López de Uralde lamenta la falta de ambición mostrada por los países más contaminadores, que ha concluido en un acuerdo in extremis de la Cumbre del Clima de Madrid, que considera “una oportunidad perdida” para avanzar de forma decidida hacia objetivos contundentes y ambiciosos para implementar el Acuerdo de París.

“Los gobiernos han estado ajenos al clamor de la calle y de la gente que reclama medidas urgentes para salvar el clima”, ha declarado Uralde.

La COP25 se cierra “de manera agónica”, con un acuerdo de mínimos que “insta” a los países a comprometerse en 2020 a mayores reducciones en las emisiones contaminantes, que llega a última hora tras un fin de semana de constantes prórrogas por el “bloqueo constante de los grandes contaminadores”, según destaca López de Uralde, quien critica que «tampoco se ha conseguido avanzar en un acuerdo sobre el Artículo 6, para regular los mercados de carbono».

Según el diputado ecologista de Unidas Podemos, “esta cumbre tenía un objetivo muy claro: aumentar la ambición climática y los compromisos de los países para cumplir con el mandato del Acuerdo de París de evitar que la temperatura del planeta suba más de 1,5 grados al final de siglo”. Sin embargo, “sólo se ha logrado salvar la cara con un acuerdo que no refleja ni la ambición ni la voluntad política necesarias para lograrlo”.

En este sentido, ha lamentado el papel de la presidencia chilena, incapaz de liderar ni de conseguir consensos. Pero lo más grave en esta COP25 ha sido el bloqueo de los grandes contaminadores y la falta de valentía política de unos gobiernos ajenos al clamor de la calle.

Los científicos llevan mucho tiempo demandando acción urgente y radical para evitar las consecuencias de un cambio climático catastrófico. Sin embargo, el resultado de esta COP25 nos deja lejos de los compromisos necesarios para hacer frente de manera efectiva a la emergencia climática.

Por eso, reitera López de Uralde, “Desde Unidas Podemos hacemos un llamamiento a continuar con las movilizaciones para hacer frenar políticas contaminadoras”.

COP25: Por qué estamos perdiendo la guerra contra el cambio climático

El movimiento ecologista ha ganado batallas ambientales importantes en las últimas décadas, sin embargo la batalla climática la estamos perdiendo. De cara a esta nueva COP (Conferencia de las Partes del Convenio Climático) que se celebra en Madrid, conviene reflexionar sobre los motivos que hacen que la crisis ecológica global lejos de atenuarse, sea cada vez más intensa. Esta misma semana hemos conocido los últimos datos de concentración de carbono en la atmósfera: nuevamente se ha batido el récord y alcanzan ya las 407 ppms. El último dato de evolución de las emisiones globales certificó que en 2018 habían aumentado un 2,7%.

Si no acertamos en el diagnóstico, y no encontramos las razones reales de ese fracaso, estamos abocados a que la situación continúe agravándose. La comunidad científica nos da una década para actuar: si en 2030 no hemos reducido las emisiones en un 50% ya no podremos detener un cambio climático catastrófico.

Lo cierto es que ya en el año 1992, los jefes de estado y de gobierno de todo el mundo, conscientes de la gravedad del cambio climático, decidieron que había que ponerle freno y establecieron la necesidad de elaborar un Convenio Marco, bajo el que ahora se van celebrando las sucesivas COPs. Han pasado nada menos que 27 años, y las emisiones continúan subiendo. ¿Qué está fallando? Incluso los compromisos a los que se ha legado de la mano del Acuerdo de París se consideran insuficientes ya que, aun en caso de cumplirse, no evitarían un aumento de más de 3 grados.

El diagnóstico no es fácil pero hay algunos hechos que podemos destacar sin temor a equivocarnos que explican al menos en parte la dificultad de avanzar:

  • El papel entorpecedor de las corporaciones energéticas. Últimamente hemos conocido que informes internos de la industria de carbón y de petróleo advertían desde hace tiempo de la incidencia de las emisiones de carbono sobre el clima. Sin embargo estas informaciones fueron ocultadas, y la industria de los combustibles fósiles ha entorpecido desde hace años las iniciativas legislativas que tendían a impulsar las energías renovables o frenar a los combustibles fósiles. El lobby ha sido ( y sigue siendo) muy importante y ha tenido una eficacia constatable según hemos explicado.

 

  • La financiación pública de los combustibles fósiles. A pesar de ser conocidos sus efectos ambientales, los combustibles fósiles han seguido recibiendo cuantiosas subvenciones públicas, lo cual ha garantizado la continuidad de las inversiones en explotaciones y plantas energéticas fósiles.

 

  • La escasa voluntad política de los Gobiernos. Desgraciadamente en esta fase decisiva de la lucha contra el cambio climático nos encontramos con gobiernos débiles o directamente asimilados por las corporaciones. Basta ver la complicidad de personajes como Trump o Bolsonaro con la industria sucia para entender la magnitud del problema. Pero no son sólo ellos; desgraciadamente en las últimas décadas el poder corporativo ha ido en aumento en detrimento de los gobiernos, lo cual hace que la tarea sea cada vez más desigual. Para ser eficaces contra el cambio climático necesitamos gobiernos fuertes y valientes, capaces de plantar cara a las corporaciones y poner por delante del interés privado el interés común de defender la Tierra.

 

  • El negacionismo financiado por corporaciones. Durante demasiado tiempo el negacionismo ha sido financiado con fondos provenientes de a industria. El objetivo era sencillo: crear confusión y dudas en la ciudadanía y los gobiernos que frenarán la voluntad de actuar. En cierta medida ha sido efectivo, y al negacionismo científico ha sucedido ahora el negacionismo político oportunista que representan opciones populistas de extrema derecha.

 

Estos factores continúan lastrando el éxito de la lucha contra el cambio climático y seguirán presentes en esta COP25. Es importante ser conscientes de la magnitud del reto que tenemos por delante y del tamaño y el poder de los adversarios. Muchas veces de forma ingenua se lanzan mensajes que rebajan el problema del cambio climático a una cuestión de actitudes personales. No es cierto. Si bien es necesario que cambiemos en muchos aspectos nuestro modo de vida, es imprescindible abordar la crisis sistémica que impulsa y acelera el cambio climático. En este sentido es imprescindible la lucha colectiva y la movilización social. Todavía estamos a tiempo y hay esperanza, pero aprendamos de los errores para ser eficaces en las luchas que tenemos por delante.

[Artículo publicado en Ecologismo de Emergencia]