Juantxo.org

El blog de Juantxo López de Uralde

Etiqueta: caza

Animales salvajes maltratados

Hace ya un año registramos  en el Congreso de los Diputados una Proposición de Ley para modificar el Código Penal e incluir en su texto la responsabilidad penal por maltrato a animales salvajes, y así evitar que queden impunes los casos de maltrato a animales que vivan en estado salvaje. Algunos de los más recientes  tuvieron un enrome impacto en la opinión pública.  Hablamos de la persecución de un lobo y su atropello en la sierra de Gredos,  el caso del jabalí despeñado por unos senderistas en Asturias o  el del jabalí ahogado hasta la muerte por un joven en Lleida.

En la propuesta, aprovechamos  para elevar las penas por todo maltrato animal hasta los dos años y medio de prisión, ya que entendemos que las penas establecidas hasta ahora son insuficientes. Si hoy la horquilla se sitúa entre los tres meses y el año de prisión, planteamos que se eleven a de seis meses a dos años y seis meses.

Actualmente el articulado del Código Penal recoge el maltrato animal como delito, pero establece penas sólo para aquellos que son domésticos amansados o que viven bajo control humano. Los animales que viven en estado salvaje  están a día de hoy explícitamente excluidos del delito de maltrato, lo que impide actuar penalmente contra los responsables de los casos que se han registrado en los últimos meses. Si es maltrato cuando se hace con un perro, ¿por qué no lo va a ser si se le hace a un jabalí?, nos preguntamos.

Esta iniciativa  sigue la línea del trabajo realizado en el Congreso en los últimos meses para incluir a los animales como «seres sintientes». Un concepto en el que también están incluidos aquellos animales que viven en estado salvaje. Y para que esta situación cambie  planteamos modificar el redactado del artículo del Código Penal, e incluir el concepto «animal vertebrado».

En este sentido, incluimos una medida penal adicional, que sería la «privación del derecho de propiedad sobre el animal», es decir, que si se confirma un maltrato sobre un animal, en este caso doméstico, se podrá retirar el derecho de custodia a su dueño. En este caso, la mascota pasaría a estar en manos de las administraciones competentes y podría iniciarse un proceso para su adopción.

La propuesta legislativa registrada, también pide cambiar el concepto que se recoge como «explotación sexual de los animales» por «abuso sexual a animales», ya que entendemos  que el término explotación únicamente se refiere «a que hay un beneficio económico detrás de ese maltrato», mientras que de la otra forma se recoge cualquier tipo de abuso sexual contra estos seres.

Sin embargo esta Proposición de Ley ha recibido una respuesta airada por parte del lobby de la caza (que no representa  a todos los cazadores), quienes afirman ver amenazada su actividad por esta propuesta, llegando incluso a acusarnos de querer prohibir la caza y la pesca en España, todo ello con el único objetivo de extender la duda entre el colectivo de cazadores, más allá de la propia propuesta.

Conviene aclarar que esta propuesta nada tiene que ver: la caza, a día de hoy, es una actividad legal si se desarrolla dentro del marco jurídico habilitante para su desarrollo. Por tanto, los cazadores que cumplan con esa legalidad, al igual que sucede en otros países con idénticas fórmulas penales de protección de los animales salvajes, no tienen por qué percibir esta proposición de reforma como un ataque a la actividad cinegética. Lo que se trata es de frenar el maltrato animal, la impunidad de comportamientos injustificables desde todo punto de vista, que tienen como víctimas a los animales salvajes con independencia de las aficiones del posible agente criminal.

A pesar de ello, a día de hoy, el lobby de la caza se opone de manera frontal a cualquier avance en defensa de los animales, y lo considera una amenaza a sus intereses. Quizás por eso esa postura tajante en contra de nuestra propuesta, cuyo objetivo es perseguir el maltrato animal, y que viene avalada por numerosos argumentos jurídicos.

Por nuestra parte seguiremos trabajando para mejorar la protección de los animales en la legislación española, aunque nos encontremos con obstáculos como el descrito. De hecho estamos convencidos, por la gran indignación que han generado imágenes como las que describimos, que esta iniciativa cuenta con un amplio respaldo social.

(Artículo publicado en Ecologismo de Emergencia).

Contra el maltrato a los animales salvajes: modifiquemos el Código Penal

Hace unos meses presentamos en el Congreso una Proposición de Ley cuyo objetivo es la ampliación a los animales salvajes de la protección en el Código Penal frente al maltrato animal. Ahora mismo los animales salvajes están explícitamente excluidos de dicha protección.  Esta propuesta tan necesaria viene al caso de los múltiples episodios de maltrato a animales salvajes que se vienen produciendo en los últimos meses, y que vamos conociendo a través de vídeos reproducidos en las redes sociales. Lobos, jabalíes, zorros… son algunas de las especies en las que de formas más evidente se dan estos casos, que normalmente quedan sin ningún tipo de castigo.

Como digo, el principal objetivo de esta PL es el reforzamiento de la protección penal del tipo básico del delito de maltrato animal regulado en el artículo 337. 1 a través,  de la ampliación de los animales penalmente protegidos frente al maltrato, incluyendo en él también a los animales salvajes.

En el artículo 337.1 letra d) se excluye expresamente a los animales salvajes de la protección penal frente al maltrato, situación jurídica ésta que actualmente permite que casos como los que recientemente han sacudido a la opinión pública española, como el del jabalí despeñado por unos excursionistas en Asturias, el del jabalí ahogado brutalmente por una persona en un canal de riego, o el atropello deliberado de un lobo en la Sierra de Gredos que, también, como los anteriores, fue grabado en vídeo, queden penalmente impunes. Todo ello ha puesto de relieve la necesidad de ampliar la protección penal por maltrato animal a los animales salvajes para que hechos como los narrados no queden sin ningún tipo de reproche penal.

Para ampliar esta protección penal frente al maltrato a los animales salvajes se propone la fórmula ya tomada tanto por el legislador alemán en la TierSchG, que utiliza el concepto de animal vertebrado (Wirbeltier), esto es, aquel que posee columna vertebral, desarrollo simétrico dual y sistema nervioso central, como por el legislador británico, que utiliza idéntica definición del animal protegido al amparo de la Animal Welfare Act 2006, ya que ello permite ampliar el campo de protección a animales que poseen idéntica capacidad de sufrimiento y que son, por tanto, igualmente susceptibles de ser maltratados si se topan con el agente criminal. Este es el elemento esencial, que estos animales tienen capacidad de sentir y sufrir, y que se encuentran absolutamente indefensos y al albur de lo que el humano quiera hacer con ellos.

Sin embargo esta PL ha recibido una respuesta airada por parte del lobby de la caza (que no representa  a todos los cazadores), quienes afirman ver amenazada su actividad por esta propuesta, llegando incluso a acusarnos de querer prohibir la caza y la pesca en España, todo ello con el único objetivo de extender la duda entre el colectivo de cazadores, más allá de la propia PL.

Sin embargo esta PL nada tiene que ver: la caza, a día de hoy, es una actividad legal si se desarrolla dentro del marco jurídico habilitante para su desarrollo. Por tanto, los cazadores que cumplan con esa legalidad,
al igual que sucede en otros países con idénticas fórmulas penales de protección de los animales salvajes, no tienen por qué percibir esta proposición de reforma como un ataque a la actividad cinegética. Lo que se trata es de frenar el maltrato animal, la impunidad de comportamientos injustificables desde todo punto de vista, que tienen como víctimas a los animales salvajes con independencia de las aficiones del posible
agente criminal.

A pesar de ello, a día de hoy, el lobby de la caza se opone de manera frontal a cualquier avance en defensa de los animales, y lo considera una amenaza a sus intereses. Quizás por eso esa postura tajante en contra de nuestra PL, cuyo objetivo es perseguir el maltrato animal, y que viene avalada por numerosos argumentos jurídicos.

Por nuestra parte seguiremos trabajando para mejorar la protección de los animales en la legislación española, aunque nos encontremos con obstáculos como el descrito.

Caza, toros y caspa en las elecciones andaluzas

Que Vox haga bandera de la caza y de los toros demuestra hasta qué punto estamos ante la misma vieja extrema derecha de siempre, que se resiste a la España que quiere cambiar en todos sus ámbitos y reniega del maltrato animal. La España que defiende una nueva relación con la Naturaleza, y el respeto a los seres vivos con los que convivimos ya ha dictado su sentencia respecto a esta nueva versión política del casticismo tradicionalista de Abascal: son la misma caspa de siempre.

No hay nada de nuevo en apoyarse en las federaciones de caza para promover una candidatura electoral, ni hacerse fuerte tras la imagen de algún torero. El bipartidismo lo lleva haciendo desde hace décadas, y Ciudadanos tampoco le hace ascos. La derecha tiene claro que para mantener su control del mundo rural, este modelo que se autorepresenta en caza, y toro, esconde en realidad un mundo rural dominado por la agricultura industrial. Un modelo que está al mismo tiempo vaciando los pueblos, y ha convertido grandes zonas de la España rural en la España vacía. Ese modelo de España vacía en manos de caciques que puedan disponer del territorio para instalar macrogranjas de cerdos – que ahora podemos exportar también a China – o para dar vía libre a la minería, es el que hoy domina el mundo rural. Y también su voto, con el importante impacto del mismo en el sistema electoral español. Así que todo esfuerzo es poco para impedir que nada cambie.

Pero tanto la caza como los toros son dos actividades en franca decadencia. No se trata ya de la presión de los movimientos animalistas, que pretenden la abolición de estas actividades, como que los españoles les han dado la espalda, y por tanto ya decaen por sí mismas. Las encuestas son contundentes, y cada vez menos gente disfruta de las corridas de toros. El número de cazadores se reduce también año tras año. Parece contradictorio que una fuerza política que se pretende emergente base parte de su apoyo en actividades que decaen de forma tan plausible. Pero es que la caza y los toros representan muy bien los valores de esa España que VOX dice defender, y que en realidad ya defienden PP y Cs, y en gran medida también el PSOE.

Hace unos meses se preguntaba Theo Oberhuber en estas mismas páginas ¿contra qué protestan los cazadores? Él mismo se respondía que aquellas manifestaciones eran un grito de angustia ate el creciente rechazo social que la caza produce entre la gente. En el medio plazo que tanto el mundo de la caza como el de los toros han cometido otro grave error, al identificarse tan claramente con lo que representa la extrema derecha de VOX, apoyando sus candidaturas. Allá ellos. A muchos no nos sorprende.

Los toros y la caza están en franca decadencia, porque la gente les ha dado la espalda. Nuevos valores que tienen en consideración al resto de seres vivos y a la Naturaleza representan mejor la España del siglo XXI. Así que nada nuevo aporta la posición de VOX.

(Artículo publicado en Ecologismo de Emergencia)