La economía española necesita un tejido industrial fuerte, capaz de generar empleo estable y de calidad, y que impulse el cambio hacia un modelo sostenible.

Pero también, la crisis de la COVID19 ha mostrado cómo deslocalizar la producción es una estrategia perdedora.

Insistimos en una reindustrialización verde, y en condicionar las ayudas públicas a empresas (como Alcoa, o Nissan) a un compromiso con el país.

Lo he defendido hoy en el pleno del Congreso. Mi intervención completa, aquí :