Que Vox haga bandera de la caza y de los toros demuestra hasta qué punto estamos ante la misma vieja extrema derecha de siempre, que se resiste a la España que quiere cambiar en todos sus ámbitos y reniega del maltrato animal. La España que defiende una nueva relación con la Naturaleza, y el respeto a los seres vivos con los que convivimos ya ha dictado su sentencia respecto a esta nueva versión política del casticismo tradicionalista de Abascal: son la misma caspa de siempre.

No hay nada de nuevo en apoyarse en las federaciones de caza para promover una candidatura electoral, ni hacerse fuerte tras la imagen de algún torero. El bipartidismo lo lleva haciendo desde hace décadas, y Ciudadanos tampoco le hace ascos. La derecha tiene claro que para mantener su control del mundo rural, este modelo que se autorepresenta en caza, y toro, esconde en realidad un mundo rural dominado por la agricultura industrial. Un modelo que está al mismo tiempo vaciando los pueblos, y ha convertido grandes zonas de la España rural en la España vacía. Ese modelo de España vacía en manos de caciques que puedan disponer del territorio para instalar macrogranjas de cerdos – que ahora podemos exportar también a China – o para dar vía libre a la minería, es el que hoy domina el mundo rural. Y también su voto, con el importante impacto del mismo en el sistema electoral español. Así que todo esfuerzo es poco para impedir que nada cambie.

Pero tanto la caza como los toros son dos actividades en franca decadencia. No se trata ya de la presión de los movimientos animalistas, que pretenden la abolición de estas actividades, como que los españoles les han dado la espalda, y por tanto ya decaen por sí mismas. Las encuestas son contundentes, y cada vez menos gente disfruta de las corridas de toros. El número de cazadores se reduce también año tras año. Parece contradictorio que una fuerza política que se pretende emergente base parte de su apoyo en actividades que decaen de forma tan plausible. Pero es que la caza y los toros representan muy bien los valores de esa España que VOX dice defender, y que en realidad ya defienden PP y Cs, y en gran medida también el PSOE.

Hace unos meses se preguntaba Theo Oberhuber en estas mismas páginas ¿contra qué protestan los cazadores? Él mismo se respondía que aquellas manifestaciones eran un grito de angustia ate el creciente rechazo social que la caza produce entre la gente. En el medio plazo que tanto el mundo de la caza como el de los toros han cometido otro grave error, al identificarse tan claramente con lo que representa la extrema derecha de VOX, apoyando sus candidaturas. Allá ellos. A muchos no nos sorprende.

Los toros y la caza están en franca decadencia, porque la gente les ha dado la espalda. Nuevos valores que tienen en consideración al resto de seres vivos y a la Naturaleza representan mejor la España del siglo XXI. Así que nada nuevo aporta la posición de VOX.

(Artículo publicado en Ecologismo de Emergencia)