6 de julio de 2009.- A lo largo del último año, especialistas de Greenpeace han estudiado más de 200 Espacios Naturales Protegidos (ENP) en las costas. Las conclusiones de este análisis constituyen la parte fundamental del informe “Destrucción a Toda Costa” que se presenta públicamente el martes.

El estudio pone de manifiesto las amenazas que se ciernen sobre muchos de estos espacios legalmente protegidos, hasta el punto de poner en cuestión la eficacia real de los actuales modelos de protección. Lo que queda en evidencia que la protección legal  no garantiza una protección real a los Espacios Naturales.

Muchos de estos espacios forman parte de la Red Natura 2000, formada por los Lugares de Importancia Comunitaria (LIC) y las Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA). Se trata de una Red que distingue las áreas más valiosas de toda Europa por sus valores naturales, cuyo mandato de  protección, por tanto, es supranacional.

Entre los espacios ENP amenazados destaca en Gipuzkoa Jaizkibel, zona de alto valor para las aves marinas por sus acantilados y sus barrancos en los que crecen especies botánicas únicas. 

¿La razón? El proyecto de construir un puerto exterior en ese lugar tan sensible. Hay quien entiende que el puerto exterior de Pasaia es un proyecto de progreso para Gipuzkoa. Desde mi punto de vista ese modelo de progreso, basado en la destrucción de los espacios naturales,  no puede ser un modelo de futuro. Tiempo hay, todavía, para cuestionarlo.