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El blog de Juantxo López de Uralde

Etiqueta: reciclaje

Plásticos, ballenas y mosquitos

El pasado martes, el Congreso aprobó por amplia mayoría una moción que presentábamos desde Unidos Podemos para reclamar al Gobierno que aborde de forma urgente la problemática que generan los plásticos en el medio ambiente, y, en especial, en el medio marino.

El problema de la contaminación marina tiene un nombre: plástico. Los datos son contundentes: cada año entran 8 millones de toneladas de plásticos en los océanos (el equivalente a un camión de basura por minuto).  A este paso, y si nada cambia, en el año 2050 habrá más plásticos en peso que peces en los mares. Ya hay cinco “islas” de plástico en los océanos, pero la siguiente masa de agua en concentración de plásticos es el Mediterráneo al que, por cierto, España es el segundo país que más plásticos vierte.

El impacto sobre las criaturas marinas es enorme: ya 3 de cada 100 ballenas mueren por ingestión de plásticos. Muchas playas de anidamiento de tortugas se encuentran anegadas por plásticos que impiden a las tortugas llegar a la zona de desove. Miles de aves marinas mueren enganchadas en artes de pesca abandonadas. Hace unos días se conoció que los mosquitos pueden ser portadores e inocular microplásticos en los seres humanos.

El impacto económico también es grande; por ejemplo, el coste de limpieza de playas turísticas es incalculable. Por si fuera poco, los plásticos flotantes contribuyen al cambio climático al liberar metano y etileno.

La buena noticia es que hay mucha gente, muchas organizaciones públicas y privadas que están trabajando para resolver el problema.

Lo que está claro es que seguir como hasta ahora no sirve. El problema está ocurriendo ahora, y es ahora cuando tenemos que frenarlo. Estamos sin duda ante un problema global, pero hay muchas cosas que podemos hacer para solucionarlo desde lo local, o en este caso, de lo estatal.

Los puntos más relevantes de la moción aprobada en el Congreso, son:

 

1. PREVENCIÓN

En la teoría, todos estamos de acuerdo: “el residuo que menos contamina es el que no se genera”. Por ello hay que ir a la prevención como medida prioritaria. En limpiezas de playas realizadas en 2015 por Greenpeace, se recogieron una media de 320 0bjetos por cada 100 metros de playa, siendo el 75% objetos de plástico. ¿Queremos de verdad solucionarlo?  A estas alturas esto pasa necesariamente por la prohibición de aquellos objetos desechables de un solo uso que disponen de alternativas: bolsas, pajitas, tazas, vasos, cubiertos, bastoncillos, botellas. Esta propuesta coincide con la nueva estrategia de lucha contra los plásticos de un solo uso de la Comisión Europea y que incluye la futura prohibición de pajitas o cubiertos de plástico y obligaciones más estrictas para los productores. Por ello es urgente que demos pasos decididos.

Una vez el residuo se ha producido, hay que evitar que pueda llegar al medio ambiente, y por eso planteamos un objetivo ambicioso de reciclaje: el 100% para el año 2030. Si hablamos de Economía Circular, entonces hay que cerrar el círculo, y esto para por un objetivo de residuo cero. Si no, ¿de qué estamos hablando cuando hablamos de Economía Circular?

2. ADMINISTRACIONES PUBLICAS

Algunas comunidades autónomas como Baleares o Navarra ya han decidido dar pasos para eliminar los plásticos de un solo uso. Pero hay mucho que las demás administraciones pueden hacer, tanto en las compras públicas (evitando residuos), como en las normativas a desarrollar. En el caso de los municipios, por ejemplo, en todo lo relativo a organización de eventos es imprescindible que se asuman principios de prevención de la contaminación.

3. MEJORA DE LA GESTIÓN DE RESIDUOS

 La gestión de los residuos sigue siendo una asignatura pendiente en España. Si bien el sistema integrado de gestión (SIG) supuso en su día un avance con respecto a la situación anterior, lo cierto es que ahora llevamos muchos años estancados. Por eso es imprescindible abordar cambios.

En los últimos meses hemos sabido que China ha cerrado sus fronteras a los residuos españoles: esto supone que 200.000 toneladas de plástico ya no podrán ser exportadas.

Por otro lado hay una creciente preocupación por los numerosos incendios en plantas de reciclaje (unos 60 en 2017) que nos llevaron a denunciarlo ante la Fiscalía General del Estado.

Es necesario abordar una mejora en los sistemas de gestión de residuos de envases.  Ese cambio debe tener muchos componentes, pero la propuesta aprobada en el Congreso  es la de la introducción de Sistemas de Devolución y Retorno (SDDR) que pudieran complementar el actual sistema del cubo amarillo. Se trata del sencillo sistema de pagar al consumidor por el envase devuelto, que se aplica en muchos países europeos y tiene unas altas tasas de recuperación. Su aplicación garantizaría  un aumento en la recuperación de envases usados.

4. CONCIENCIACIÓN CIUDADANA

Siempre que hablamos de basuras es imprescindible contar con la complicidad ciudadana. De ahí que propongamos campañas de sensibilización y educación, para acabar con la cultura de usar y tirar.

5. POR UN ACUERDO INTERNACIONAL PARA UNA LUCHA GLOBAL 

Consideramos necesario que el Gobierno español apoye un acuerdo internacional contra la contaminación por plásticos. Estamos ante un problema de dimensiones globales, y ningún país puede dar la espalda  a las soluciones.

 

Esperamos que la decisión tomada el martes por el Congreso de los Diputados sea efectivamente el primer paso para poner coto al problema que generan los plásticos de un solo uso.

 

(Artículo publicado en Ecologismo de Emergencia)

Contaminación por plásticos: hay que pasar a la acción

En los últimos meses el problema que genera la contaminación por plásticos en los océanos está siendo bastante tratado por los medios de comunicación. Es extraño, porque las crisis ecológicas se suelen vivir en el mayor silencio mediático: debe ser que su gravedad desborda las previsiones más pesimistas. Y es que los mares se ahogan en plásticos: no hay semana en que no se conozca un nuevo caso de una ballena varada en algún lugar del mundo que haya muerto con el estómago lleno de plásticos. No es extraño, porque cada año llegan al mar, según datos de Greenpeace, 8 millones de toneladas de plásticos. Por eso no podemos esperar más, es ahora cuando debemos avanzar en materia legislativa para tratar de poner fin a los plásticos de usar y tirar. Precisamente ese es el objetivo de la Proposición de Ley que presentamos hoy desde Unidos Podemos: lo prioritario es reducir.

El problema viene de lejos. Hace ya muchos años que se detectó la creciente presencia de plásticos en los ecosistemas, pero la situación se ha convertido en insostenible: los datos indican que de seguir al ritmo actual, en 2050 habrá en los mares más plásticos que peces. De todos los plásticos que se han producido a lo largo de la historia, el 50% se ha generado en los últimos 15 años.  No estamos ante un problema heredado, lo estamos causando ahora mismo.

La contundencia de los datos la resumen la ONG WWF en su informe Una trampa de Plástico. Algunos datos extraídos del mismo: el Mediterráneo acumula sólo el 1% del agua marina, pero  el 7% de los residuos plásticos; ninguna tortuga marina del Mediterráneo ha dejado de ingerir plásticos, se estima que el 90% de las aves marinas tienen fragmentos plásticos en sus estómagos, y así sucesivamente. Quizás la pregunta que debamos hacernos es ¿cómo hemos podido llegar hasta aquí?

La Comisión Europea ya ha empezado a moverse, pero nosotros creemos que hay que ir más allá y hacerlo de forma urgente. Por eso uno de los ejes de nuestra propuesta legislativa es la eliminación de los plásticos de un solo uso: se acabó el usar y tirar. El Planeta no es un vertedero, y la lucha contra la contaminación por plásticos debe comenzar por la eliminación de bolsas, pajitas, vasos, tazas y otros productos de un solo uso. Para lo que piensan que esto no va con nosotros un dato: Europa es el segundo productor de plásticos del mundo, después de China.

También hay quien vive en el interior que alude que sus plásticos “nunca llegarían al mar”. En realidad es una verdad a medias, basta pasearse por la ribera de un río tras una crecida para entender que el problema es global: los plásticos están por todas partes. Otra cuestión que abordamos en nuestra propuesta son los malos resultados en el reciclaje de materiales plásticos en España. Por eso apuntamos a que también el sistema de recogida y reciclaje de plásticos debe innovarse en busca de una mayor eficacia: si hablamos de Economía Circular, habrá que empezar a aplicar el concepto de manera más efectiva.

En definitiva, hemos decidido dar un paso adelante y promover una acción legislativa concreta en el Congreso para empezar a actuar de una vez ante el problema de la contaminación por plásticos. Esperamos que el resto de los grupos políticos se una a la iniciativa, e incluso que proponga enmiendas más ambiciosas. Se trata de buscar soluciones a un problema que nos ahoga.

 

(Artículo publicado en Ecologismo de Emergencia) 

«¡Aquí no hay quien viva!», dijo la ballena antes de expirar

Hace unos días un cachalote moría varado en el Cabo de Palos, en Cartagena. Gracias a la autopsia se supo que el animal tenía en su aparato digestivo la nada desdeñable cantidad de 29 (¡¡!!) kg de plásticos. Incluso hemos leído el detalle de muchos de los objetos que tragó: bolsas, bidones, redes de nylon… Este hecho me provocó la reflexión de que no podemos seguir pasivos ante los plásticos que ahogan nuestros mares: nosotros nos bañamos en el mar algunos días en verano, pero muchos seres viven en él.

La situación de los mares es ya insostenible. Los plásticos tardan décadas en degradarse, y cuando lo hacen se acaban convirtiendo en partículas de microplásticos, y acaban siendo ingerido por los mismos peces que terminan en nuestros platos. El plástico ahoga los océanos y a las criaturas que viven en él.

Hasta tal punto hemos llegado, que la acumulación de basuras en los mares está haciendo que se creen islas en distintos puntos de los océanos, que en algunos casos conforman ya enormes superficies. En concreto en el Pacífico se habla ya de un continente de basuras flotantes cuya superficie supera ya la de España, Francia e Italia juntas. Así de mal están las cosas.

El problema es global, pero como en tantos otros casos, todos debemos aportar para dar la vuelta a este desastre. En España la gestión de residuos está estancada. De los millones de toneladas de residuos de envases que se comercializan, sólo se recicla una pequeña parte. Los datos de Eurostat han puesto las cosas en su justo lugar: España escasamente alcanza el 30% del reciclaje de los residuos de envases que se generan, una cifra muy alejada del objetivo europeo. Por ello es imprescindible y urgente ser mucho más ambiciosos: la actual política de residuos lleva años sin avanzar. Es imprescindible poner en marcha nuevas iniciativas como el sistema de devolución y retorno (SDDR), y muchas otras. Así no podemos seguir.

Pero hay que actuar antes de llegar al residuo. Es imprescindible empezar a avanzar en materia de prevención, y de reutilización. El martes mismo el Congreso aprobó una Proposición No de Ley del Grupo Parlamentario Unidos Podemos, instando al Gobierno a prohibir los productos plásticos desechables. Es un primer paso, aunque con el actual Gobierno es difícil ser optimistas, y creer que vayan a ponerlo en marcha. En todo caso es sólo una primera iniciativa, pero no nos vamos a parar.
Imagino una conversación entre ballenas, quejándose de la intensa contaminación marina y diciendo con razón: “¡aquí no hay quien viva!”.

 

(Artículo publicado en Ecologismo de Emergencia)

España, a la deriva en materia de política de residuos

Como los plásticos que flotan en los mares a la deriva, así está a día de hoy la política de residuos en España. O mejor dicho, la falta de políticas. En los años noventa del pasado siglo la cuestión ocupó buena parte de los debates ambientales en nuestro país, ante la saturación de los vertederos y la multiplicación de proyectos de incineradoras. Pero a día de hoy parece haber desaparecido de la agenda política. Nos encontramos con un Ministerio de Medio Ambiente en el que, en general, el peso de las políticas ambientales ha caído en picado, y en concreto la de residuos se puede dar por desaparecida.

En fechas recientes hemos conocido el retraso del Real Decreto con el que se iban a prohibir las bolsas de plásticos en 2020, la única medida realmente novedosa que se había anunciado en los últimos años en materia de residuos.

Aunque las competencias de gestión de basuras están legalmente en manos de municipios y Comunidades Autónomas, lo cierto es que la política de residuos está absolutamente condicionada por los llamados “sistemas integrados de gestión”, que en realidad son empresas privadas como Ecoembes. Gran parte de la gestión de la basura se encuentra en manos de Ecoembes, que se ocupa de la gestión de envases y embalajes a través del cubo amarillo. Ecoembes recibe su financiación de las empresas, que pagan un canon en función de la cantidad de envases que ponen en el mercado. Pero, más allá de la publicidad, a la que Ecoembes dedica grandes sumas de dinero, los resultados de este sistema de recogida se han quedado estancados, y muy por debajo de los objetivos europeos.

España debe cumplir con los objetivos europeos de reciclaje fijados para 2020 para alcanzar, como mínimo, el 50% exigido por Europa. Pero ¿dónde estamos ahora? Para buscar datos fiables hay que acudir a Eurostat, ya que los datos de las empresas de gestión son confusos y tienden a un optimismo reciclador muy alejado de la realidad. Según Eurostat España se encuentra muy por debajo de la media europea en reciclaje y compostaje con unos índices del 20% y del 10% respectivamente. Estamos por tanto muy alejados de los objetivos europeos.

La situación genera mucha preocupación, ya que si no hay cambios, no vamos a llegar en ningún caso a cumplir con los objetivos europeos. A ello hay que añadir la denuncia por los múltiples incendios en plantas reciclaje que han ocurrido en España, y que está siendo investigada ya por la Fiscalía. Pero, lo más grave es que los residuos se siguen acumulando sin freno, que no hay ninguna política de prevención, ni se impulsa la reutilización mientras, como queda dicho, los datos de reciclaje están estancados.

La situación es grave y requiere de un replanteamiento de las políticas de residuos ante el estancamiento de la situación. Pero el actual Gobierno no está por la labor de acometer los cambios necesarios en política de residuos.