No es una sorpresa que hayan llegado las medusas a las playas donostiarras. Leo que ayer hubo más de 400 personas atendidas por las picaduras de estos organismos marinos. Aunque la presencia de medusas sea un fenómeno natural, lo cierto es que se está produciendo cada vez con mayor frecuencia. Por eso su presencia, indeseada,  era esperada.

El aumento del número de medusas es más que  preocupante y de hecho, nadie se atreve a valorar hacia dónde vamos. 

Lo cierto es que hay un consenso amplio en la comunidad científica y ecologista sobre las causas clave que están detrás de este aumento. Por un lado, como consecuencia de la sobrepesca han desaparecido o se han reducido de manera drástica, muchos de sus depredadores naturales; por otra parte, el cambio climático está causando un calentamiento progresivo de las temperaturas de las aguas, lo que facilita también  la expansión de las medusas.

Se apuntan también otras causas como el aumento de la salinidad del mar, consecuencia de la menor llegada de aguas dulces. Pero en definitiva hay una cosa clara: estamos ante un síntoma evidente de los cambios globales de los que están siendo objeto los ecosistemas a causa de la actividad humana.

Se trata, por tanto, de un aviso de la Naturaleza que deberíamos tener en consideración, y actuar en consecuencia. Nunca olvidemos que el daño que hacemos al mar, nos lo hacemos a nosotros mismos.