Hay quien está molesto porque las primarias estén ocupando durante unos días el primer plano del debate político en España. Sin embargo las encuestas del CIS insisten una y otra vez en el alejamiento de la gente de la política. Los políticos son poco valorados socialmente y la actividad política es considerada por mucha gente como una actividad indecente, salpicada de corrupción e intereses ocultos. Después del paro y la situación económica, no hay problema que preocupe más a los españoles, y afrontarlo debe ser también una prioridad política.

El debate sobre la elección de candidatos a través de primarias entre los militantes de los partidos se ha quedado corto. Si la democracia interna en los partidos es una obligación, hoy ya se reclama ir más allá, e invitar a la ciudadanía a participar a través de primarias abiertas. La diferencia es que en las primarias abiertas pueden participar -con más o menos condiciones- personas que no estén necesariamente afiliadas a los partidos. Algunos partidos -singularmente EQUO– han optado por esta modalidad de elecciones para sus listas para las próximas elecciones europeas.