11 de junio de 2010.-  Ha aparecido una ballena gris  (Eschrichtius robustus) frente a las costas de Barcelona. Alguien la confundió con un cachalote, pero las fotografías de la cola permitieron identificarla como ballena gris. La misma ballena se avistó unos días antes en Israel, así que se espera su paso por el Estrecho de Gibraltar en las próximas semanas.

Bueno, diréis, una ballena en el mar es algo normal. Pero lo cierto es que en este caso no lo es. Me explico: la ballena gris es una especie que ya sólo existe en el Océano Pacífico. Hubo una población atlántica pero está extinta por la caza abusiva de cetáceos. No existe ninguna cita de ballena gris en el Mediterráneo.

La migración de las ballenas grises es uno de los espectáculos más seguidos por los amantes de los mares en la costa oeste de los Estados Unidos. Estas ballenas se reproducen en las lagunas mexicanas de Baja California, y luego suben con las crías hacia las costas de Alaska donde pasan la temporada de verano alimentándose, para volver nuevamente a reproducirse a México. En las épocas de paso, la migración puede verse incluso desde la misma costa, donde los curiosos y aficionados se agolpan para verlas cada temporada.

La ballena gris del Pacífico se ha recuperado gracias a una estricta protección, que ha permitido que sus números alcancen los 25.000, desde unos cuantos centenares a los que quedó reducida la población debido a la intensa caza. Ahora el avistamiento de estas ballenas ha permitido el desarrollo de un interesante sector turístico que produce beneficios muy superiores a los que generaría su caza. 

Pero la ballena barcelonesa es otra historia. ¿De dónde viene? ¿Será que no se había extinguido la ballena gris en el Atlántico? Los científicos más bien piensan que se puede tratar de un ejemplar del Pacífico, que haya podido cruzar al Atlántico por el norte debido al mayor deshielo del Ártico causado por el cambio climático. Un misterio más de los muchos que encierra el apasionante mundo natural.