12 de julio de 2009.- Este domingo veraniego me he sentado en el mirador de Urgull a rememorar algunas aventuras tropicales. Pero , querido lector, no esperes que te explique en este post que hacía en cueros por la selva amazónica hace ahora un par de años.  Eso lo dejo para unas memorias que, tal vez, algún día me anime a escribir.

No te ocultaré que me encontraba trabajando con algunos colegas precisamente en la documentación sobre algunas de las causas de destrucción del bosque: en concreto en aquella ocasión por la introducción de cultivos de soja.

Sin embargo, quería más bien explicar la relación entre el cuero que utilizamos habitualmente, y la destrucción de esa última frontera que sigue siendo la densa Amazonia. Y es que en gran medida la destrucción de la selva tiene su origen en el mundo desarrollado en que vivimos.

La expansión de la cabaña ganadera sigue siendo la mayor causa de deforestación en la Amazonia brasileña: el 70% de las zonas quemadas o deforestadas son ocupadas por ganado. Brasil tiene la cabaña ganadera más grande del mundo (187 millones de cabezas de ganado), y su crecimiento sigue haciéndose a costa de la destrucción de la floresta. Al final, esos productos ganaderos, fundamentalmente carne y cuero, encuentran su destino final en el mercado exterior.

Por eso andamos pidiendo a muchas empresas que se cercioren de cuál es el origen del cuero que utilizan en sus productos, no vaya a ser que estén promoviendo, posiblemente sin saberlo, la destrucción de la selva.